La construcción sostenible espera corregir el modelo urbanístico actual

  • Las viviendas deben crearse en base a criterios sociales, económicos, estéticos, ambientales y transferibles · Uno de los retos es fomentar infraestructuras ecoeficientes

"Estamos asistiendo a una época de transición en el sector de la construcción, caracterizada por una desaceleración que pone de manifiesto la necesidad de orientar este mercado hacia criterios sostenibles, que le permitan diferenciarse y corregir las deficiencias de un modelo urbanístico que no está cumpliendo con las expectativas de la sociedad". Así queda manifiesto en el documento Construimos valor. Incentivos a la construcción sostenible de la Fundación Entorno del Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible.

El modelo actual no tiene demasiado en cuenta las transformaciones de la sociedad caracterizadas por la creciente presión demográfica, el progresivo envejecimiento de la población y los nuevos estilos de vida que conllevan una diversificación de la demanda de vivienda.

Según la Fundación Entorno, los retos que componen el paradigma de la sostenibilidad en la construcción se pueden resumir en un triple enfoque: económico, ambiental y social, que debe abordar todo el ciclo de vida e integrar a todos los actores que intervienen en la cadena de valor. Por esta razón el sector de la construcción debe apostar por la creación de riqueza con ciudades productivas que contribuyan al desarrollo económico del sector y del resto de la sociedad, el bienestar de la ciudad a través de la integración del urbanismo en un modelo de ordenación del territorio que proporcione calidad de vida.

La Estrategia Europea de Medio Ambiente Urbano considera la sostenibilidad en la construcción particularmente pertinente en la organización de las ciudades, donde el crecimiento económico es sostenible cuando va acompañado por esfuerzos para combatir la exclusión social, la degradación ambiental y la dispersión urbana. "El modelo de ciudad compacta, compleja, eficiente y cohesionada socialmente, sigue siendo el modelo que mejor se ajusta al modelo de ciudad sostenible, y a la vez, al modelo de ciudad del conocimiento. Dos modelos de ciudad que deben coincidir en uno único, puesto que el desarrollo de uno sin el otro no tienen futuro", recoge por su parte el informe del Ministerio de Medio Ambiente, Estrategia Española de Medio Ambiente Urbano, 2006.

El sector de la edificación es el responsable directo del 7% de las emisiones nacionales (emisiones directas derivadas del consumo de combustibles fósiles para calefacción y agua caliente) y del 25% de las emisiones nacionales si se computan además las emisiones asociadas a su consumo de electricidad según apunta el Plan Nacional de Asignación 2008-2012. En este sentido, los tres retos clave son: fomentar diseños ecoeficientes en infraestructuras y edificaciones, favorecer el uso de energías renovables, el ahorro y la eficiencia en el uso de la energía a través del fomento de equipamientos eficientes, la innovación en materiales y la concienciación de los usuarios.

En esta línea, el arquitecto e informático Luis Garrido ponía de manifiesto, en una jornada de desarrollo inmobiliario y turismo residencial realiza en Almería, la concepción errónea existente entre el elevado precio de la sostenibilidad y las líneas convenientes para que una construcción llegue a ser realmente sostenible. Garrido expuso que las acciones menos eficaces desde el punto de vista medioambiental suelen ser las más caras, por lo que aconsejaba las basadas en el conocimiento, el bioclimatismo arquitectónico, una casa que consume poca energía es un ejemplo de ello.

En definitiva, las viviendas sostenibles deben regirse por los criterios social, económico, transferible, estético y ambiental, de cumplirse satisfactoriamente se produciría una revolución en la forma de vivir. Aún así, una construcción sostenible no se basa solamente en los materiales empleados, ubicación estratégica u otros factores, sino que el responsable final de la sostenibilidad en una edificación es el individuo, quien debe ser sostenible.

Respecto a los estándares éticos, deben plasmarse desde el proceso de edificación hasta el impacto a largo plazo en el entramado social de la comunidad. Una vivienda sostenible deberá estar cerca de las escuelas, los centros comerciales, los trabajos. Carlos Arroyo, arquitecto y especialista en desarrollo sostenible e investigación, expuso bajo esta premisa la iniciativa de eco-barrio, para describir viviendas en las que se incluyen servicios internos como guardería o lavandería, durante su ponencia Espacios Saludables impartida en la provincia almeriense.

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