ANV se blinda en Mondragón

  • PNV y PSE se quedaron solos en defensa de la moción para que los concejales 'abertzales' dimitan por su negativa a condenar a ETA · El PP se abstuvo de respaldar una iniciativa "light' y oportunista"

Divide y vencerás. La vieja máxima reafirmó ayer su vigencia en Mondragón al naufragar en un tenso pleno municipal la moción consensuada entre PNV y PSE para desalojar del gobierno municipal a la alcaldesa de ANV por su negativa a condenar la violencia etarra.

Frente a los ocho apoyos sumados por PNV y PSE, se registraron nueve votos en contra, entre ellos dos de los tres concejales de EB y Aralar, y cuatro abstenciones. El desmarque más llamativo llegó de la concejal del PP, Icíar Lamarain, quien calificó a la moción de "light y oportunista" y plagada de "cambalaches y arreglos para quedar bien" en lugar de plantear la moción de censura.

La edil de ANV Yolanda Arenzana defendió la postura de la formación abertzale asegurando que no tiene sentido rechazar las acciones terroristas después de "lustros de condenas estériles".

En el texto acordado por PNV y PSE se proponía que representantes y cargos municipales del ayuntamiento asuman los principios de "respeto a la dignidad humana como fundamento a los derechos y libertades que de ella se derivan y especialmente el derecho a la vida", así como "la defensa de todos los derechos humanos y el rechazo a cualquier vulneración de los mismos". También se solicitaba a los cargos municipales "el reconocimiento y garantía del pluralismo político, social, ideológico e identitario" y la apuesta por las vías exclusivamente políticas, democráticas y dialogadas y, en consecuencia, "la oposición al uso de la violencia o a su amenaza para alterar los procesos políticos".

Asimismo, se recogía que el Ayuntamiento acordara que, "en consecuencia, y a la luz de dichos principios, la acción terrorista de ETA, sus últimos atentados mortales, así como la amenaza vertida en su más reciente comunicado, suponen una vulneración flagrante de dichos principios". En el tercer punto, se instaba al Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana a exigir de los representantes municipales que no suscriban los puntos anteriores la dimisión de sus cargos de gobierno.

Hubo una segunda iniciativa presentada por el PSE-EE para su debate en el pleno de ayer, en la que se planteaba la moción de censura contra la alcaldesa, Inocencia Galparsoro, aunque también fracasó. El grupo del PSE-EE registró el texto como alternativa a la moción de censura planteada por el PP. Señalaba que, en caso de que los ediles de la formación abertzale no presentasen su dimisión tras el pleno de ayer, como se le exigía, "se iniciarán los contactos para buscar los acuerdos que garanticen la gobernabilidad del municipio y los votos necesarios para su presentación".

La llave la tenía Ezker Batúa, con tres concejales. De sus votos dependía el éxito de la iniciativa presentada conjuntamente por PSE y PNV. Los miembros de EB-Zutik declararon desde el primer momento que eran contrarios a solicitar la dimisión de los representantes de ANV. En los mismos términos se expresaron los únicos concejales de Aralar y EA.

La tensión en Mondragón se dejó sentir no sólo en el repleto pleno municipal, también en la calle. Decenas de simpatizantes de la izquierda abertzale se concentraron en silencio frente al Ayuntamiento bajo el lema No al fraude a la voluntad popular y ante fuertes medidas de seguridad.

La presidenta del PP vasco, María San Gil, justificó la abstención de su concejal advirtiendo que "PSE y PNV tratan de marear la perdiz con una obra de teatro". "Esto es un paripé -agregó- para hacer como que están contra ANV pero sin dar el paso de expulsarlos de los ayuntamientos. Y nosotros no estamos para paripés".

El secretario general del PSE-EE en Guipúzcoa, Miguel Buen, afirmó que, "una vez más, la realidad supera la ficción".

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