Hallan dos zulos etarras en 24 horas en Huesca y en Navarra

  • La detención de dos terroristas el domingo en Mondragón posibilita la localización de un arsenal de la banda

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El hilo de la detención de dos presuntos miembros de ETA el domingo en Mondragón ha llevado al ovillo de dos zulos de la organización terrorista. El primero fue hallado en Mondragón el lunes por la Guardia Civil en el término oscense de Sabiñánigo, donde se ocultaban más de 125 kilogramos de explosivos, además de detonadores, temporizadores y cordón detonante. Un segundo zulo fue localizado ayer en las cercanías de la localidad navarra de Lesaka, en la que residían los dos etarras detenidos en Mondragón, igor Portu y Martín Sarasola. El agujero estaría situado en un terreno propiedad de la familia del segundo.

Los 107 kilos de nitrato hallados en el zulo de Sabiñánigo se encontraban distribuidos en 63 bolsas de 1,7 kilogramos cada una, mientras que los 18,9 kilos de polvo de aluminio, utilizado para la fabricación de amonal estaban en 63 bolsas de 300 gramos. Además había cinco temporizadores, doce detonadores, ocho rollos de cordón detonante de dos metros de longitud, un rollo de cordón detonante de 1,5 metros y 83 gramos de pentrita, que sirve para reforzar la magnitud de la explosión.

El hallazgo del zulo en Sabiñánigo fue posible gracias a un croquis que llevaba una de los dos detenidos el domingo. El agujero, de un metro de diámetro, se encontraba excavado en un pinar, en el valle de la Guarguera, una de las zonas más despobladas de Aragón, a unos 10 kilómetros de la carretera N-330, que llega a la frontera francesa.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han incautado a ETA más de una tonelada de componentes explosivos en los hallazgos y registros llevados a cabo en los últimos doce meses.

Hace un año, el 4 de enero de 2007, la Ertzaintza encontró en Atxondo (Vizcaya) otro bidón con casi cien kilos de explosivos, la mayor parte amonal reforzado con otras sustancias, y un día después localizó en esa misma zona una mochila con 60 kilos de diferentes explosivos y dos bolsas con medio kilo de cloratita en cada una.

La Guardia Civil acordonó la zona en la que localizó ayer un segundo zulo de ETA, situado en un monte cercano a la localidad navarra de Lesaka, de donde son vecinos los dos presuntos etarras detenidos el domingo. Fuentes de la investigación precisaron a Efe que se trata de un escondite con capacidad para cuatro bidones de unos cien litros cada uno.

El zulo, según otras fuentes de la lucha antiterrorista, está situado en un terreno propiedad de la familia de Martin Sarasola, que está construyendo una vivienda aunque las obras estaban paralizadas desde la primavera al parecer por problemas urbanísticos, ya que la construcción podría estar soterrada, es decir oculta bajo el terreno, informaron a Europa Press fuentes de la localidad.

Por otra parte, el Tribunal Supremo (TS) considera que el informe sobre los restos de ADN del etarra Gregorio Vicario Setién, recogidos en el zulo donde estuvo retenido el industrial vasco Jose María Aldaya, no puede ser valorado como prueba de su implicación ya que no se aportó durante la fase del juicio oral.

Así se explica en la sentencia, cuyo fallo fue adelantado el pasado 21 de noviembre, en la que el TS confirmó la decisión tomada por la Audiencia Nacional en 2006 de absolver al etarra de participar en el secuestro del empresario vasco, que se produjo entre el 8 de mayo de 1995 y el 4 de abril de 1996.

La Sala de lo Penal del Supremo ha desestimado así por unanimidad los recursos de la Fiscalía y de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), al tiempo que impone a esta asociación, que ejercía la acusación popular, las costas del proceso.

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