Sarasola recibía instrucciones de ETA en un bote enterrado en una cuneta

  • El etarra detalla en su declaración cómo irrumpió junto con uno de sus compañeros disparando al aire en el Gudari Eguna de 2006.

Un bote metálico con una tapa de plástico enterrado en la cuneta de la nacional 121, en el cruce de la salida de Lesaka. Este era el rudimentario sistema de comunicación a través de cual la banda terrorista ETA entregaba sus órdenes a los integrantes del 'comando Elurra' del que formaban parte Martín Sarasola e Igor Portu, los etarras detenidos el Día de Reyes en las cercanías de Mondragón y dos de los tres presuntos autores materiales del atentado de la T-4 de Barajas. A través de este "buzón" fue como ETA ordenó a Sarasola hacer la demostración de fuerza, con disparos al aire incluidos, en el homenaje a los etarras muertos que se celebró en el monte Aritxulegi el 27 de septiembre de 2006. 

El cruce de la nacional 121 salida Lesaka era donde ETA ocultaba este primitivo sistema de comunicación que la banda terrorista ya utilizaba para ponerse en contacto con los miembros del 'comando Elurra'. Este buzón consistía, según revela una información de la Cadena Ser, en un bote metálico enterrado y cerrado con una tapa de plástico negro. La contraseña era una cinta de plástico en el guardarraíl de acceso, si la cinta estaba puesta es que había mensajes, si no, no había instrucciones de ETA.

Este fue el sistema que utilizó la banda terrorista para comunicarse con Sarasola y ordenarle, por ejemplo, que irrumpieran a tiros en el monte Aritxulegi (Guipúzcoa) durante el homenaje a los etarras caídos. Fueron Sarasola y uno de sus compañeros de comando, el ahora huido Joseba Iturbide, los que dispararon al aire y después escondieron los fusiles de asalto G-3 cerca de donde se celebró el acto. Allí, según declaró Sarasola tras ser detenido, regresaron meses después a recogerlos y se los devolvieron a quien se los había entregado, José Antonio Aranibar, responsable del comando especial y quien los captó para la banda terrorista.

La declaración de Sarasola confirma los datos que adelantó el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, días después de la detención de Portu y Sarasola. Los cuatro miembros del comando especial de ETA (los dos arrestados y los huidos Mikel San Sebastián y Joseba Iturbide) comenzaron su actividad para ETA en 2002. En un primer momento se dedicaban a pasar 'liberados' de la banda de un lado a otro de la frontera con Francia y más tarde se les encomendó trasladar armas y explosivos.

Pero fue con esta acción cuando dieron el salto en sus actividades y se convirtieron por primera vez en protagonistas de una acción armada de ETA, aunque fuera disparando al aire. Una demostración de fuerza que ETA realizó en pleno alto el fuego y supuso una seria advertencia de la crisis en la que ya estaba sumido el llamado proceso de paz. Después de esto llegaron otras acciones, una escalada de violencia en sus movimientos que culminó con el atentado de la T-4 de Barajas en el que mataron a dos personas.

Además, en su declaración ante la Guardia Civil, Sarasola dibujó, a mano alzada, al menos cuatro croquis, incluido el del punto de entrega de los fusiles a Aranibar. En los otros tres, dibujó uno de los 'buzones' utilizados para entregar y recoger armas, la ubicación del zulo de Lesaka y de otro cerca de Nocito, en Huesca.

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