El número dos de Seguridad en Madrid se declara ajeno a seguimientos y dossieres

  • Miguel Castaño y un asesor de la consejería de Interior se desmarcan de la trama de espías

Los policías Marcos Peña y Miguel Castaño negaron ayer, ante la comisión de investigación sobre la supuesta trama de espionaje político en la Comunidad de Madrid, haber participado en la elaboración de partes, seguimientos, ni dossiers.

Marcos Peña, con la voz entrecortada y a punto a llorar, aseguró que "nunca" ha participado "en seguimientos a personajes políticos ni públicos, ni en la elaboración de dossiers". Visiblemente emocionado en su primer turno de intervención ante la comisión, el ex inspector jefe de policía Marcos Peña, asesor de Protección Ciudadana de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, basó su comparecencia en que los supuestos espionajes fueron "anteriores" a su ingreso en la Comunidad, al igual que los dossiers sobre Ciempozuelos y Coslada que, según El País, elaboró para el consejero Francisco Granados.

El subdirector general de Seguridad Operativa de la Comunidad, Miguel Castaño, negó ser el Miguel que aparece en los partes de seguimiento al vicealcalde Manuel Cobo y el ex consejero Alfredo Prada, entre otros. "Por mi nombre de pila sólo me llaman en mi casa y mi familia. En la Dirección General y en todos los sitios se me conoce como Castaño. No he conocido, ni amparado, ni visto, ni ordenado ningún parte, ni seguimiento, ni nada que se le parezca en mi Subdirección", aseveró. También negó que tuviera conocimiento del robo producido el 27 de junio de 2008 de un ordenador del despacho de Juan Carlos Fernández, hombre de confianza del ex consejero de Justicia Alfredo Prada, que había sido destituido el día anterior por la presidenta, Esperanza Aguirre.

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