Los agricultores del Bajo Andarax ya pueden regar con el agua desalada

  • La Comunidad de Usuarios de Aguas Depuradas de Almería culmina los trabajos eléctricos e inicia hoy el bombeo a bajo caudal para comprobar el funcionamiento de todos los parámetros

Los técnicos y electricistas trabajaron ayer para que la conexión estuviera a punto para iniciar el bombeo de agua. Los técnicos y electricistas trabajaron ayer para que la conexión estuviera a punto para iniciar el bombeo de agua.

Los técnicos y electricistas trabajaron ayer para que la conexión estuviera a punto para iniciar el bombeo de agua. / diario de almería

The end. Como si de un thriller de suspense se tratase, los agricultores del Bajo Andarax ya pueden planificar su próxima campaña, la correspondiente a 2017-2018, porque ya tienen garantizado el agua para riego, aunque sea desalada y, por lo tanto, más cara que la procedente de aguas depuradas. Han pasado cinco meses desde que la Junta de Andalucía, a principios de marzo, denegaba a la Comunidad General de Usuarios de Aguas Depuradas de Almería (CGUAL) la autorización provisional de aguas depuradas procedentes de El Bobar, cerrrando el 'grifo' del riego hasta que ésta obtuviera la concesión definitiva o cumpliera los requisitos legales para renovar el permiso temporal, que había extinguido.

La incertidumbre ante el final de la campaña 2016-2017 no se hizo esperar entre los agricultores, pues se veían afectadas algo más de 3.100 hectáreas y casi 1.100 agricultores. La amenaza sobre su futuro y el de sus familias dependía de la búsqueda de alternativas viables, mientras se tramitaba la concesión definitiva, que aunque va por buen camino, como reconoció el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, hace unos días en Almería, llevará algunos meses.

La alternativa, el uso para riego de la desaladora de la capital, autorizado por la Junta de Andalucía el pasado 18 de julio.

Entonces saltaron chispas entre el presidente de la CGUAL, José Antonio Pérez, y el consejero delegado de Coexphal, Juan Colomina. El primero acusó al segundo de intromisión; y Colomina argumentó que sólo buscaban el bien para sus cooperativas asociadas y, por extensión, los agricultores que pertenecen a ellas. Ambos construyeron una zanja para canalizar la tubería que llevaría el agua de la desaladora de la capital, aunque, finalmente, la CGUAL ha utilizado la suya, a pesar de que la promovida por Coexphal se culminó primero. El cruce de declaraciones y acusaciones entre el PP y el PSOE, a cuenta del agua, con los agricultores como 'rehenes', tampoco podía faltar. Y no ha faltado.

Finalmente, el Ayuntamiento anunció este miércoles que el próximo lunes se dará luz verde al convenio para el suministro del agua desalada. Los últimos trabajos eléctricos de la conexión se realizan a velocidad de vértigo por parte de la CGUAL, que iniciará hoy el bombeo a bajo caudal para ir comprobando el correcto funcionamiento de todos los parámetros. "Es un punto y seguido. En Almería siempre que haya más demanda que disponibilidad, habrá problema de agua", reconoce Pérez, sabedor de que se trata de una solución temporal. De ahí que, como todo buen thriller de suspense, to be continued (continuará...).

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