La educación hacia la sostenibilidad, la base para impulsar la concienciación

  • Escuelas, universidades, empresas e instituciones públicas han de inculcar una cultura orientada a fomentar la filosofía del desarrollo sostenible como parte de la actividad diaria

Uno de los contenidos principales de la nueva asignatura que se ha introducido en las aulas, 'Educación para la ciudadanía', se centra en desarrollar y ahondar en el concepto de 'bienes públicos' y de 'capital comunitario', además de explicar la 'ecología del espacio público'. Al menos, así lo considera José Antonio Marina, catedrático de Filosofía y autor de numerosos libros, con los que ha recibido múltiples premios.

Estas directrices suponen el cuidado del entorno, de los bienes públicos y el respeto a la vida en sociedad, conforme a un modelo sostenible que permita que las generaciones futuras hereden una tierra sin exprimir, garantizando el bienestar económico y social.

Al margen de las agrias polémicas sociales y religiosas que ha generado la citada asignatura, su transversalidad respecto al resto de materias y sus aplicaciones a la actividad diaria de cada persona son innegables.

En este sentido, 'Educación para la ciudadanía' sirve de análisis sobre la relación entre la libertad y la responsabilidad de cada individuo, con la reciprocidad como fundamento de la convivencia; los Derechos Humanos y los valores de la Constitución española; y el conocimiento y fomento de los valores éticos y el respeto por las normas.

Más allá de la asignatura, la educación de la población en el concepto de desarrollo sostenible debe calar en y desde todos los estamentos de la sociedad, con el objetivo de impulsar la concienciación ciudadana.

Todos los organismos, empresas e instituciones públicas y privadas han de apostar por ofrecer una visión y una cultura encaminada a educar a la sociedad desde la base, desde las escuelas y colegios, continuando en institutos y universidades, y reciclando a los trabajadores en las empresas, formando al capital humano en la importancia de la sostenibilidad como factor clave de desarrollo para la compañía, la economía y el futuro de una sociedad.

Son numerosos los ejemplos de entidades y fundaciones que han puesto en marcha iniciativas para sensibilizar a la población para que la sostenibilidad sea un valor fundamental en la mentalidad y el comportamiento de cada ciudadano.

La Universidad de Granada es una de las pioneras en esta materia, con la firma de un convenio de colaboración con la Unesco, para la puesta en marcha de una Cátedra de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, en junio de 1991. Otras actuaciones dirigidas a concienciar en estos valores son la Cátedra de Medio Ambiente de la Empresa Nacional de Residuos Radioactivos (Enresa) - Universidad Politécnica de Cataluña, así como la Cátedra Holcim de Desarrollo Sostenible, en la Universidad de Sevilla desde 2003.

La Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) también comparte plenamente los pronunciamientos y compromisos contenidos en la Carta de las Ciudades Europeas hacia la Sostenibilidad, aprobada por los participantes en la Conferencia Europea sobre ciudades sostenibles celebrada en Aalborg, Dinamarca, el 27 de mayo de 1994, conocida como la Carta de Aalborg.

Para ello, ha puesto en marcha la Red de Ciudades Sostenibles de Andalucía, un proyecto al que están adheridos 34 municipios de la provincia de Almería, que se suman al resto de localidades e instituciones andaluzas que apuestan por el compromiso de modificar las pautas de desarrollo imperantes en la actualidad para asumir las principales ideas del paradigma mundial de la sostenibilidad y la Estrategia Nacional de Sostenibilidad Urbana.

Las herramientas para lograrlo son, entre otras, el Plan de Ordenación Territorial de Andalucía (POTA), el Plan Estratégico de Turismo de Andalucía (2007), la Estrategia Andaluza de Sostenibilidad Urbana (EASU) y los Documentos 'Agenda 21' llevados a cabo por muchos municipios andaluces. "Avanzar hacia la sostenibilidad exige cambiar formas de pensar, de actuar, de producir y de consumir". Éste es uno de los lemas de estas ciudades sostenibles, cuya filosofía debe transmitirse al ciudadano, ha de calar en su forma de pensar y de actuar.

Por este motivo, es indispensable que todas las instituciones públicas y privadas actúen de forma conjunta y coordinada para incidir en esa labor de concienciación ciudadana. Está en juego el presente y el futuro de la Humanidad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios