Los regantes del Bajo Andarax logran salvar la campaña con agua desalada de Carboneras

  • Sigue pendiente que la Junta resuelva el expediente administrativo de concesión, cuyo trámite se inició en 1994

La llegada de agua procedente de la desaladora de Carboneras va a garantizar la supervivencia de las cosechas que aún no se habían arrancado en el Bajo Andarax, la zona afectada por el corte de agua de riego ordenado por la Consejería de Medio Ambiente el pasado 3 de mayo. Los primeros riegos con agua desalada ya se están realizando, fundamentalmente en las fincas que se encuentran en la fase de engorde de melón y sandía. La mayoría de los cultivos de tomate han optado por el arranque por encontrarse en estas fechas al final de su vida útil.

Está previsto que durante las próximas semanas continúe el aporte de agua procedente de la desaladora de Carboneras hasta un máximo de un millón de metros cúbicos. Debido a que el agua desalada es muy pura y no contiene minerales, los agricultores tendrán que mezclarla para no perjudicar a las plantas, recurriendo a agua de pozos y a cubas, según las necesidades de cada finca. Las aguas reutilizadas que habitualmente se utilizan para regar en el Bajo Andarax siguen afectadas por la prohibición de uso que dictaminó la Consejería de Medio Ambiente a primeros de este mes.

La tubería provisional por la que llegarán las aguas desaladas hasta el Bajo Andarax soportaría un caudal de hasta 3 millones de metros cúbicos. Sin embargo, la tubería trabajará a un tercio de su capacidad debido a la falta de disponibilidad de agua en la planta desaladora de Carboneras, que actualmente se encuentra al máximo de su capacidad de producción.

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