El Gobierno y el Parlamento de Guinea Bissau tratan de salvar la crisis

  • La comunidad internacional insta al país a mantener el orden constitucional

El Gobierno y el Parlamento de Guinea Bissau tratan de encauzar la crisis creada por los asesinatos del presidente, Joao Bernardo Vieira, y el jefe del Ejército, el general Tagme Na Wai, con el apoyo de la comunidad internacional, preocupada por la estabilidad del país.

La Asamblea Nacional se reunió ayer para organizar la transición conforme a las disposiciones de la Carta Magna, después de que el Gobierno recibiera el lunes garantías de los altos mandos militares de que respetarían las instituciones y la Constitución.

La Asamblea Nacional designó a su presidente, Raimundo Pereira, como jefe del Estado interino, con la misión de convocar en un plazo de 60 días las elecciones presidenciales en el país.

Sin embargo, algunos comentaristas políticos guineanos dijeron a las emisoras de radio regionales que podrían surgir discrepancias entre los distintos grupos que forman el legislativo respecto a la fórmula de la transición.

El Partido de la Renovación Social (PRS), del ex presidente Kumba Yala, reclama una "transición concertada", mientras que otros grupos, entre ellos el Partido de Unidad Nacional (PUN), son partidarios de la convocatoria de un foro político nacional para salvar el país de su "inestabilidad crónica".

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, instó a la contención y a mantener el orden constitucional, mientras la Unión Europea pidió que se traten de calmar las tensiones.

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