Kirchner denuncia los ataques de los agricultores a su gobierno

  • La presidenta de Argentina criticó que nunca antes un gobierno había recibido "tantas ofensas ni tantos insultos" y cargó contra los productores agropecuarios, en huelga desde hace 20 días

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La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, denunció el martes en un multitudinario acto en la Plaza de Mayo de Buenos Aires que nunca antes un gobierno había recibido "tantas ofensas ni tantos insultos" y cargó contra los productores agropecuarios, en huelga desde hace 20 días.

La mandataria advirtió asimismo que vio "el rostro de un pasado que parece querer volver", en referencia a la dictadura.

El acto, considerado por los analistas una demostración de fuerza y una evocación de la liturgia peronista de convocar al pueblo a la plaza, se realizó en el marco de la crisis generada por los 20 días que lleva ya la huelga del sector agropecuario, con cortes de carreteras incluidos, en rechazo al aumento de las retenciones (aranceles) a la exportación de soja y girasol de un 35 a un 44%.

Decenas de miles de personas colmaron la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, sede del gobierno argentino, en una gigantesca movilización del aparato político kirchnerista, que convocó a todo el abanico de sindicatos de trabajadores, movimientos sociales y representantes de municipios y provincias.

El palco oficial contó con la nutrida presencia de ministros, altos funcionarios del gobierno nacional y gobernadores provinciales.

"Quiero agradecer esta presencia multitudinaria del pueblo argentino, que no ha venido a defender un color político o a un sector. Agradezco la presencia de miles y miles de argentinos que vienen a defender a su país, la nación argentina", comenzó Cristina Kirchner su discurso encendido.

"Hace apenas dos días que se cumplieron cien días desde que juré como presidenta de todos los argentinos. Créanme que nunca había visto en tan corto tiempo tantos ataques a un gobierno surgido del voto popular. Nunca tantas ofensas, nunca tantos insultos y parece que sólo he cometido un pecado, haber sido votada por la mayoría de los argentinos en elecciones libres y democráticas", señaló la mandataria, quien agregó que su "otro pecado" es el "ser mujer".

Al referirse a la crisis con el sector agropecuario, que provocó desabastecimiento y suspensiones en la industria, pidió a los ruralistas "por favor, no agravien más al pueblo". "Dejen las rutas para que se despejen y los argentinos puedan acceder a los alimentos, las fábricas a los insumos, y los comercios a las mercaderías. En nombre de todo el pueblo, adviertan el mal que están haciendo", demandó.

Los productores reclaman la anulación del alza de las retenciones a la soja, cuyos cultivos acaparan más de la mitad de las 30 millones de hectáreas sembradas en la Argentina. El 95% de la producción se exporta en grano, aceite o harinas y las retenciones son uno de los pilares de la recaudación fiscal.

En un extenso pasaje de su discurso recordó el clima previo al golpe militar de marzo de 1976 y el "lock-out" patronal realizado en febrero de ese año. "Un mes después, el golpe más terrible, la tragedia más terrible que hemos tenido los argentinos", aseveró en referencia a la dictadura que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983.

"Esta vez no han venido acompañados de tanques, esta vez han venido acompañados por los generales de los medios, que han cambiado y tergiversado la información, han hecho un 'lock-out' de información", afirmó.

"Ese pasado que quiere volver no va a poder porque ha cambiado la Argentina, ha cambiado el mundo y hemos cambiado todos nosotros. (Este es) un país más abierto, un país más democrático, más tolerante", subrayó la mandataria.

Cristina Fernández de Kirchner agradeció en tanto el apoyo popular y convocó a "un acuerdo del bicentenario" de la revolución que en 1810 permitió la independencia argentina.

"Que no nos arrebaten el presente y el futuro, sepamos defender con inteligencia, con democracia y tolerancia, sin hacer caso a las provocaciones, las conquistas sociales que hemos logrado en estos cinco años", señaló en referencia a la recuperación económica afianzada durante el gobierno de su esposo, Néstor Kirchner, quien la acompañó durante el acto.

"Sola no puedo, necesito de la fuerza inagotable e indestructible del pueblo", exclamó. Cerró su discurso emocionada y se apoyó en el hombro de su esposo, quien le alcanzó un pañuelo.

Las primeras reacciones del sector agropecuario fueron dispares. El titular de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), Fernando Gioino, afirmó que "existe la posibilidad" de que el miércoles se levante el paro. "Nos damos cuenta de la necesidad de nuestra gente que merece tener algunos días de descanso y darle una oportunidad para el diálogo", declaró a la agencia noticiosa DyN.

Otros líderes de los productores del interior del país afirmaron que el discurso de Fernández de Kirchner busca "enfrentar al pueblo con el campo" y decidieron mantener la protesta hasta el miércoles.

El dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo de Angeli, -que en las últimas horas fue una de las principales voces de la huelga- anunció por su parte un acto para este miércoles en el que ser harán "anuncios". "La culpa no es nuestra" si hay desabastecimiento, aseguró De Angeli, quien por otra parte rechazó las acusaciones de "golpistas".

Un delegado agropecuario de la provincia de Córdoba, Delfor Maldonado, señaló en tanto que "la intención del discurso es pegar el sector agropecuario con los golpistas del pasado".

La histórica Plaza de Mayo estuvo colmada de manifestantes. La mayor parte de la gente presente llegó con grupos sindicales y movimientos sociales.

La extensa columna de integrantes del movimiento social kirchnerista Federación Tierra y Vivienda (FTV) entró en la plaza con una gigantesca pancarta que rezaba "Por una justa distribución de la riqueza" y con cánticos sobre "Patria sí, colonia, no".

Otro cartel de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) señalaba "Retenciones sí, pobreza no", mientras que en una pancarta del kirchnerista Frente para la Victoria (FPV) colgada en un edificio frente a la Casa de Gobierno señalaba "No es el gobierno contra el campo, es la Sociedad Rural contra el pueblo".

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