Sarkozy ayuda a los suburbios y declara la "guerra" a los gamberros

  • Los 500 millones para la medida saldrán de los fondos previstos en el paquete medioambiental · El presidente francés asegura que asume la responsabilidad, el seguimiento y la aplicación de esta ayuda

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El presidente francés, Nicolas Sarkozy, prometió una "guerra sin cuartel" a los "traficantes y gamberros" de los barrios marginales y ayudas para la educación, formación y empleo a los jóvenes que quieren salir adelante, al presentar ayer su plan para los guetos periféricos de las grandes ciudades del país.

Más de dos años después de la ola de violencia que asoló a decenas de barrios conflictivos de Francia, cuando era ministro de Interior, el jefe de Estado conservador desveló su proyecto para "una nueva política para los suburbios" en un discurso en el Elíseo ante habitantes de esos barrios, miembros de asociaciones, cargos electos locales, empresarios y varios miembros de su Gobierno.

Sarkozy, que quiere "reinventar la ciudad", abogó por "una revolución de las mentalidades y los comportamientos" y "un profundo cambio de prioridades y métodos" a favor de "la igualdad de oportunidades" y alumbrar "una Francia donde ya no se hable de barrios sensibles, sino de barrios populares donde es bueno vivir".

Los principales ejes del plan son la educación, la formación y el empleo para ayudar a los jóvenes que quieren "salir adelante"; la mejora del transporte público con 500 millones de euros para "desenclavar" los guetos, y una "guerra sin cuartel contra los tráficos y los traficantes".

Sarkozy anunció el despliegue de 4.000 policías adicionales en tres años en los barrios marginales, "un nuevo impulso" a los Grupos de Intervención Regional contra "la economía subterránea", y el reclutamiento de "ciudadanos voluntarios".

"El primer deber del Estado es asegurar la seguridad. El primer derecho de los ciudadanos es el de vivir tranquilamente sin estar continuamente amenazados por gamberros", afirmó el presidente francés, dispuesto a poner "los medios necesarios" para acabar con esa "ínfima minoría que lo emponzoña todo".

"Pondremos fin a la ley de las pandillas, del silencio, de los tráficos" y se emprenderá "una lucha sin cuartel contra los traficantes de drogas, los mafiosos y los gamberros", subrayó Sarcozy.

Prometió "asumir plenamente la responsabilidad, la aplicación, el seguimiento y los resultados" de esta "guerra" y dijo que asume todo lo que ha "dicho" y "hecho" en el pasado, en alusión a la limpieza de los barrios marginales con "manguera de presión" o su calificativo de ciertos jóvenes como "gentuza".

Salvo los 500 millones de euros en cinco años para "desenclavar" los barrios, guardó silencio sobre la financiación de las otras medidas anunciadas, lo que ha suscitado la inquietud de asociaciones y alcaldes y las críticas de la oposición de izquierdas. Los 500 millones procederán de los fondos previstos en el paquete medioambiental del pasado otoño.

"Es inadmisible que en ciertos barrios de la República la población esté bajo arresto domiciliario", dijo Sarkozy, al utilizar este término jurídico como metáfora para describir el efecto de la falta de transporte público urbano en esas zonas difíciles.

La presencia de los servicios públicos es otra necesidad que se solventará con un representante del Estado por barrio.

La educación y el acceso de los jóvenes a la formación y el empleo son los otros grandes ejes del proyecto del presidente francés, que se dirigió a la juventud que "sólo pide una cosa: que les den los medios parta estudiar, trabajar y emprender".

Se crearán 30 "escuelas de excelencia", se generalizarán "las escuelas de la segunda oportunidad" para quienes no acaban la escolaridad obligatoria, se abrirán 4.000 plazas en "internados de éxito educativo", y alumnos de barrios marginales podrán ir a clase en centros escolares de las ciudades.

En cuanto al empleo y la formación, se crearán desde junio "contratos de autonomía" para jóvenes parados, que los firmarán con empresas especializadas en la inserción profesional y podrán "aprender los códigos necesarios para la inserción en la empresa".

El objetivo es que puedan acceder a "un empleo duradero, un contrato de aprendizaje o una formación de calificación", dijo.

Además el Estado ayudará a 20.000 creadores de empresas en los barrios marginales.

En total, más de 100.000 jóvenes" recibirán "acompañamiento" hacia el empleo en los tres próximos años, señaló el presidente.

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