El presidente timorés, en estado crítico tras un intento de asesinato

  • El ataque tuvo lugar cuando Ramos Horta realizaba ejercicios físicos en su residencia y de forma casi simultánea al intento de otro comando de asesinar al primer ministro del país, Xanana Gusmao

El presidente de Timor Oriental, José Ramos Horta, ingresó el lunes en estado crítico en un hospital de Darwin (Australia), tras un intento de asesinato, según la organización CareFlight, encargada de su evacuación.

"Está en estado crítico y necesita respiración asistida y ayuda para mantener el cuerpo funcionado", señaló Peter Murphy, portavoz de la organización dedicada a la evacuación médica y que se encargó del traslado de Ramos Horta desde Dili a Darwin, según los medios australianos.

El mandatario timorés, de 58 años, había sido operado quirúrgicamente en su país de la herida producida por una bala en el estómago y, según fuentes diplomáticas, salió bien de la intervención y estaba estable.

"Se encuentra en estado crítico, pero en condición estable", agregó Murphy.

El intento de asesinato ocurrió por la mañana, cuando Ramos Horta realizaba ejercicios físicos en su residencia y de forma casi simultánea al intento de otro comando de asesinar al primer ministro del país, Xanana Gusmao.

"El Estado ha sido atacado. Considero este incidente un intento golpista contra el Estado por parte de (el comandante rebelde Alfredo) Reinado, y ha fallado", declaró Gusmao a los periodistas en Dili.

"El intento de asesinar hoy al primer ministro y al presidente ha fallado, y sólo el presidente resultó herido", añadió Gusmao, quien salió ileso de los disparos que hombres de Reinado efectuaron contra su coche cuando se dirigía a su oficina.

Casi al mismo tiempo, Reinado comandaba el grupo que disparó contra Ramos Horta, en un incidente en el que murieron el comandante rebelde y un guardia de seguridad.

Australia y Nueva Zelanda anunciaron, tras conocer el incidente, que enviarán más tropas para reforzar la seguridad en Timor Oriental.

Portugal, Malasia, Nueva Zelanda y Australia participan en la Fuerza Internacional de Seguridad desplegada en la antigua colonia portuguesa desde 2006 bajo mando australiano.

Reinado era uno de los 599 militares expulsados del Ejército en 2006 por denunciar corrupción y nepotismo, y que acabó por tomar las armas y echarse al monte.

La pequeña nación, de menos de un millón de habitantes, obtuvo la independencia en 2002 como uno de los Estados más pobres del mundo, tras 24 años de ocupación indonesia y una sangrienta transición.

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