La Cueva de Ambrosio en Vélez Blanco ya es monumento natural

  • El reconocimiento del Gobierno Andaluz se basa en los valores que tiene el espacio, del solutrense medio, como paisaje de oquedades kársticas utilizada como refugio de los antiguos pobladores

El Consejo de Gobierno de la Junta aprobó ayer la declaración del monumento natural la Cueva de Ambrosio en Vélez-Blanco. Esta declaración reconoce los valores que tiene el espacio, un yacimiento arqueológico fechado en el solutrense medio, en el que se define un paisaje de oquedades kársticas en la ribera del arroyo del Moral.

La Cueva de Ambrosio fue utilizada como refugio de los antiguos pobladores de esta comarca, algunos de ellos con pinturas del arte levantino. Este enclave lo constituye un abrigo que se abre sobre el borde de un precipicio de 100 metros de altura en la cabecera del arroyo del Moral.

La Cueva de Ambrosio posee mucho de los requisitos que se tienen en cuenta para su declaración como monumento natural, se trata de un espacio con carácter forestal, si bien en el entorno aparecen actividades ganaderas, cinegéticas y de investigación arqueológica. En la ribera del arroyo del Moral se desarrolla una vegetación de chopos, sauces y zarzas, en las laderas que vierten al arroyo el encinar es sustituido por una formación de enebros y sabinas, en las que también son abundantes distintas especies de espino, iniestas, cornicabras y lentiscos. Desde el punto de vista faunístico en la zona destacan especies como el búho real, el búho chico, el águila culebrera, el halcón peregrino y la chova piquirroja.

Este enclave natural fue frecuentado por los grupos de cazadores paleolíticos desde comienzos del Paleolítico Superior y sobre todo en el periodo Solutrense. Esta cueva no constituyó un lugar de habitación permanente sino que fue utilizada como campamento estacional dedicado a una función específica: recogida y talla de sílex y otras rocas existentes en los alrededores.

El abrigo fue utilizado por el hombre del Paleolítico como taller de reparación de herramientas de sus incursiones de caza, desde sus asentamientos a orillas del mediterráneo. En el suelo de la cueva quedaron los restos de talla, restos de comida y los hogares que utilizaron tanto para cocinar los alimentos como para la talla útiles.

La declaración como monumento natural de La Bañizuela permitirá a la Consejería y a los Ayuntamientos de Vélez Blanco y Vélez Rubio la realización de actuaciones conjuntas de mejora y educación ambiental, así como itinerarios interpretativos de tipo didáctico basados en los yacimientos arqueológicos asociados, muy escasos en la península ibérica.

En la actualidad, en la provincia de Almería hay cinco monumentos naturales: la Isla de Terreros e Isla Negra, en Pulpí; la Sabina Albar, en Chirivel; el arrecife Barrera de Posidonia, en Roquetas de Mar; la Isla de San Andrés, en Carboneras y Piedra Lobera, en Lúcar.

Por su parte, la secretaria de Cultura del PSOE de Almería, Sonia Gómez, mostraba ayer su satisfacción por el "paso adelante" que ha dado el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía en su reunión de ayer, al acordar la declaración de la Cueva de Ambrosio, en Vélez Blanco, como monumento natural.

Para Gómez, se trata de una "muy buena noticia, no sólo para los vecinos de Vélez Blanco, sino para todos los almerienses", ya que con la protección otorgada a la Cueva de Ambrosio "se abre una puerta más para avanzar en la combinación del turismo cultural y el de naturaleza, una fórmula a la que la provincia de Almería puede sacarle mucho partido".

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