El Entierro de la Sardina con cientos de personas pone fin al Carnaval de Almería

  • Antonio Fuentes Fuentes fue el encargado de leer el Testamento de la Sardina en la zona de las Almadrabillas El concejal de Fiestas Mayores, Juan José Alonso, acudió a la última actividad de la fiesta de Don Carnal

Han sido 17 días de fiesta en los que las calles y los escenarios de toda Almería se han imbuido con el color, la música y la sátira carnavalesca. Pero ayer acabó la fiesta , llegó de nuevo ese domingo en el que las gargantas no dan para más. Ese día que los carnavaleros más castizos viven con tristeza resignada y en el que centenares de almerienses salen a la calle para celebrar el Entierro de la Sardina, soñando un año más con el día del pregón en el que se vuelva a dar el pistoletazo de salida a esas tres semanas de locura en honor a Don Carnal.

Antonio Fuentes, un hombre muy vinculado al Carnaval fue ayer el encargado de leer el Testamento y ser testigo junto a cientos de almerienses de la quema de la Sardina en la zona de las Almadrabillas.

Fuentes que estuvo ayudado por Antonio Aracil Curro en la lectura del Testamento recordó durante su intervención a todos aquellos históricos que hicieron hace años grande la fiesta en Almería. "Aquí muchos me conocen, no todos lo pueden decir. Los Coloraos tres veces, la comparsa de hojalata y en Los Ignorantes crecí. Estos nombres quedarán en mi mente sin olvidar el cuarteto de nuestro Curro, el Chiquero, Paco López y Juan Bisbal".

"Y otros que hay que nombrar Paquitina, Juan Gibaja, Miguel Ángel, El Nono, La Marín y el Damián. Pero ya que estoy aquí como me voy a olvidar de nombrar a mi maestro, un nombre para no olvidar, Manuel Sánchez Oyonarte (El Folitre), para mi el duende del Carnaval", dijo Antonio Fuentes.

"Que la crisis no se acaba gracias a nuestro derroche, me lo ha dicho una adivina, he vendido yo mi coche para comprar la gasolina" apuntó Fuentes en el Testamento.

La apertura de este Carnaval que ayer acabó corrió a cargo de José Santiago Muñoz, con su pregón que precedió al arranque del Concurso de Agrupaciones Carnavalescas. Un certamen que año tras año va ganando en público y calidad y que, poco a poco, gracias al trabajo de las agrupaciones y del Ayuntamiento de Almería, se está haciendo con un hueco importante en cuanto a la oferta cultural de la capital.

El Carnaval continuaría, como es costumbre, con la tradicional Fiesta de la Sobrasá, en la que se repartieron 3.000 bocadillos de sobrasada vegetal con el acompañamiento de los grupos que amenizaron la mañana. Todo, sin dejar de lado a los más pequeños, auténticos representantes de lo que es la alegría carnavalera y que pudieron disfrutar de su Carnaval Infantil en el Maestro Padilla y la Fiesta de Disfraces en un Anfiteatro de la Rambla que acogió a decenas de niños para este entrañable concurso.

Los festejos encaraban su recta final el pasado sábado con el Circuito Solidario, en el que las agrupaciones tuvieron la oportunidad de acercarse hasta algunos colectivos desfavorecidos de la sociedad para llevarles su arte y su buen humor.

Como fin de fiesta, lo que podría calificarse, prácticamente, como una peregrinación acompañando a la Sardina paseo abajo, en la que más de un millar de almerienses se dieron cita para despedir el Carnaval. Una ceremonia la de la Quema de la Sardina que tuvo lugar ayer en las Almadrabillas. Un colofón a una fiesta muy participativa.

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