Fernando Martínez: "La masonería nunca fue secreta, sino fue discreta"

  • El volumen 'La masonería en Andalucía' se presenta hoy en Sevilla

Fernando Martínez López junto a Leandro Álvarez Rey han sido los editores y coordinadores de la obra La masonería en Andalucía y la represión durante el franquismo, donde han participado profesores de las universidades de Sevilla, Almería, Huelva y Córdoba. Este volumen se presenta hoy en unas Jornadas en la Universidad de Sevilla.

"En Andalucía es donde más fuerza ha tenido la masonería a lo largo de la historia contemporánea. Hablamos de la existencia de 16.000 masones en Andalucía entre los años 1868 y 1936, de los cuales 10.000 corresponden a la época de 1868 a 1900 y 6.000 masones al siglo XX", explica Fernando Martínez.

La época de mayor esplendor de la Masonería se sitúa entre 1868 y 1898

"En Andalucía, fundamentalmente, hablamos de 600 Logias masónicas entre 1868 y 1936, de las cuales 431 corresponden a finales del siglo XIX y 160 a principios del siglo XX. La provincia andaluza con más masones fue Cádiz con 2.000 masones en el siglo XX seguida de Sevilla y Málaga y en menor medida en Andalucía Oriental. En Almería podemos hablar de más de 30 organismos masónicos y unos 1.000 masones en la provincia", sostiene.

"La Masonería se vincula con la orden del Gran Arquitecto del Universo, son sectores muy vinculados a las capas profesionales ilustradas. Gente vinculada con la ideas de la Ilustración, con las ideas racionalistas, políticamente son fundamentalmente liberales, demócratas y republicanos. En Almería a finales del siglo XIX había Logias masónicas en Adra, Alhama de Almería, Níjar, Garrucha, Vera, Cuevas del Almanzora, Gérgal, Huércal Overa, Serón, Tíjola, Cantoria y Dalías. Eso pone de relieve la importancia de la masonería sobre todo a finales del siglo XIX", destaca el catedrático Fernando Martínez.

Hubo unos sectores antimasónicos que quisieron quitarle la importancia que tenían los masones. "La iglesia, la derecha y personas vinculadas al franquismo hacen una crítica a la masonería que no tienen nada que ver con la realidad. La gente que está en la masonería quiere hacer el bien, no miran los beneficios sino hacer el bien por el bien. Las Logias masónicas se convirtieron en auténticas escuelas de ciudadanía en momentos difíciles en España, porque apenas había libertades".

Entre las curiosidades que recoge el libro que se presenta hoy en Sevilla destacar la presencia de los militares en las Logias. "En casi todas las Logias hay presencia de militares. La Logia de Vera fue fundada por 12 militares. La explicación viene dada porque el ejército español tiene una larga tradición liberal a lo largo del siglo XIX, de hecho el general Prim era masón. Pero hay otro elemento en el siglo XIX y es que no había seguridad social y los militares eran los que más riesgos siempre tenían. Cuando moría un militar la familia se quedaba sin nada. Por ello, la masonería es una organización que ayuda a los afiliados, en este caso a toda la gente que estaba vinculada con ellos".

Entre los grandes masones que tuvo Almería se encuentra Rosendo Abad, el arquitecto Trinidad Cuartara, el médico José Litrán o el propio alcalde de Almería en la I República, Antonio Campoy.

Fernando Martínez que conoce a la perfección la historia de la masonería tanto en Andalucía como en Almería apunta que "el mejor momento que vive la Masonería se sitúa entre 1868 y 1898. Pero a partir de ese momento todo se hunde porque se le acusa a la masonería española de haber estado ayudando a los independentistas cubanos y filipinos. Esto hace que caigan las Logias y por ejemplo en Almería desaparecen todas".

El resurgimiento de la masonería se sitúa en la segunda década del siglo XX. "La dictadura de Primo de Rivera es la etapa donde más Logias se van a crear, fundamentalmente como lugar de encuentro. A partir de la Guerra Civil se les considera a los masones los principales impulsores de los males materiales y espirituales de España. Ha habido una larga tradición antimasónica en España, haciendo que la derecha española comulgara con la idea de que aquel que fuera masón o ateo era antiespañol", explica.

De ahí, se produce durante el franquismo una férrea represión y ataques sistemáticos contra los masones. "Los masones fueron perseguidos por diversas causas, entre otras cosas por su acción política y por ser masones. Las tropas de Franco asaltaron las Logias y se llevaron toda la documentación. La represión es dura muy influenciada por la iglesia católica y durante la guerra se va acumulando toda la información que pueden y toda esa documentación se ubica en Salamanca, en el Archivo de la Memoria".

Pero tras la Guerra Civil, Martínez destaca que la represión continúa ya que se saca una ley contra los masones. "El Tribunal de represión contra los masones estuvo funcionando hasta los años 60. Esa durísima represión hizo que todos los que consideraban masones pasaran por ese Tribunal. En Andalucía hay más de 5.000 y hay muy pocas absoluciones. El término medio de las penas era de doce años y un día por ser masón".

"Cuando llega la democracia hay un resurgir de la masonería", apunta Martínez, el cual mantiene que "la masonería nunca fue secreta, sino fue discreta".

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