Madrid y Barcelona se rinden a las antigüedades

  • Coinciden el Salón de Anticuarios y la feria Artemanía

Dos de las ferias de antigüedades más importantes del país coinciden temporalmente hasta el próximo 6 de abril. Por un lado, la XXX edición de la feria de arte, antigüedades y diseños originales del siglo XX, Artemanía, congrega desde ayer en en el Palacio de Congresos de Madrid a 26 de los principales anticuarios y galeristas nacionales e internacionales. Mueble, pintura, joyas, libros, arqueología y artes decorativas están presentes en la feria con piezas de Picasso, Valdés y Oteiza, entre otros artistas.

Participan anticuarios y galeristas procedentes de diversas partes de España y del extranjero que representan una amplia gama de especialidades: mueble, pintura, joyas, escultura, cerámica, cristal, etcétera. Las piezas, que van desde obras de arqueología clásica hasta piezas de jóvenes artistas, tienen un valor que oscila entre los 30 euros y un millón.

Entre las obras de pintura más relevantes, el expositor Javier Jiménez presenta El Triunfo de San Miguel, de Luca Giordano. Lorenart ofrece una pieza de la serie de reinas de Manolo Valdés, realizada en 2006 que se vendió en una subasta por 250.000 euros, batiendo su récord. En esta feria, su valor asciende a los 310.000 euros. Lorenart también presenta escultura. Entre las piezas destacan las de Jorge Oteiza.

En Artemanía también tiene cabida Picasso. La feria presenta una pieza de aguafuertes múltiple de 1931, que se vende por 110.000 euros, y un tapiz de 1965 elaborado a partir de un diseño del artista malagueño en 1965.

Por otra parte, y más centrado en el mercado de las antiguedades, la 32 edición del Salón de Anticuarios de Barcelona abrirá hoy sus puertas en el recinto ferial de Montjuïc ofertando, entre otras piezas, un rubens y un zurbarán.

Considerada entre las mejores galerías europeas, Caylus, que celebra este año su 20 aniversario, se ha presentado en Barcelona con dos piezas inéditas: Sátiro que sujeta una cesta de uvas y membrillos con una ninfa (1615), de Rubens, y San Francisco en oración, de Zurbarán.

La obra de Rubens es una pieza que en el inventario postmortem del pintor figura con el número 174, mientras que el cuadro de Zurbarán, que los especialistas relacionan con el San Francisco de la colección Arango firmado y fechado en 1659, será incluido en el catálogo razonado que dirige Odile Delanda y que será publicado por la Fundación Wildenstein en 2009.

La misma galería exhibe, entre otras obras, Cristo Varón de los Dolores, de Lucas Cranach II, La Virgen con el Niño, un lienzo inspirado en Leonardo de Luis de Morales El Divino, y La flagelación de Cristo, obra inédita de Juan de Juanes pintada hacia 1575.

Tanto la obra de Rubens como la de Zurbarán están a la venta a un precio de 1,5 millones de euros cada una, aunque el cuadro más caro del Salón de Anticuarios es L'oiseau de proie fonce sur nous (1954), de Joan Miró, perteneciente a la galería mallorquina Joan Oliver Maneu y valorado en 1,7 millones.

Además de Miró están también representados artistas como Picasso, del que se muestran obras primerizas como La rentrée des classes (1899), con otras posteriores como Pierrot assis dans un paysage (1918) o Nu couché (1968), Botero, Tápies o el Equipo Crónica.

Al margen de la pintura también se pueden ver un mapa raro de África de Jean Janvier de 1754 (Iris Antique Globs & Maps), una estatua romana de mármol de Dioniso del siglo II (Puhze), un raro sestercio del emperador Vitelio, que sólo reinó de abril a diciembre del año 69 (Jaume Bagot) o un sarcófago egipcio del período saíta en piedra caliza del siglo VI aC (Félix Cervera).

El Salón de Anticuarios ha vuelto a poner en marcha el espacio Flashback, un ejercicio de integración de antigüedades en ambientes contemporáneos, con la intención de demostrar que las antigüedades pueden marcar tendencia en la decoración.

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