M. Night Shyamalan rinde tributo al cine de serie B con 'El incidente'

  • El director de 'El sexto sentido' se propuso hacer "el mejor filme de serie B que nunca se hubiera hecho".

El director, productor y guionista M. Night Shyamalan (El sexto sentido, Señales) se propuso hacer "el mejor filme de serie B que nunca se hubiera hecho" en la historia del cine. Presenta ahora su nueva película, El incidente, un homenaje a este tipo de filmes, en el que mezcla terror y escenas 'gore' con un claro objetivo: hacer reír con una trama apocalíptica. Mark Wahlberg protagoniza la cinta, dirigida sobre todo al público adolescente, y que se estrena en España el próximo 13 de junio.

El octavo filme de Shyamalan, tras El bosque y La chica del agua, se inicia en Nueva York, cuando algo provoca que las personas se suiciden. En un principio se piensa en una sustancia que hayan podido soltar en los parques los terroristas. En Filadelfia, el profesor de ciencias Elliot Moore (Wahlberg) comienza la huida hacia tierras de Pennsylvania junto a su mujer Alma (Zooey Deschanel) y su compañero de trabajo Elliot (John Leguizamo), que va con su hijita Jess (Ashlyn Sanchez). Pero el supuesto 'virus' les persigue, encontrando en su escapada pueblos enteros desolados y con todos sus habitantes muertos en circunstancias extrañas.

"La película no tiene un mensaje. Sólo quería hacer un filme de serie B, el mejor que nunca se hubiera hecho, pero contraté al mejor equipo", ha afirmado hoy Shyamalan en Madrid, donde ha llegado acompañado del actor para promocionar su nuevo filme. "El cine es entretenimiento y, en este caso, quería que con la película nos riéramos, sobre todo de que ocurra lo que está pasando", señala, recordando, no obstante, que la cinta tiene un final "desesperanzador". "Dice que ya es demasiado para todo".

Las abejas desaparecen

El incidente plantea que, al igual que no existen teorías claras sobre el por qué de la desaparición de las abejas en el mundo, tampoco está claro si es la naturaleza la que está atacando a los humanos ante el cambio climático. "Los indios americanos consideran que todo lo bueno está ligado a la naturaleza. Creo que si nos comportáramos más con esa filosofía, todo nos iría mejor", subrayó.

La historia de El incidente arrastra al espectador a intentar desvelar un misterio. "Siempre me apasionan las cosas extrañas, como lo de la desaparición de las abejas, que leí en un artículo. A nivel cinematográfico me atraen las películas de Hitchcock, siempre atraído por el misterio", apunta el director, que en todas sus películas habla de la inocencia, "que es parte de mi personalidad".

"Hasta demasiado mayor creí en Santa Claus y mis películas reflejan la forma en la que he crecido, con la sensación de ser un niño siempre", afirma Shyamalan, que capta en su filmografía "aquel momento en el que me di cuenta de que el mundo no era tan mágico como pensaba". "La oscuridad de mis películas refleja que la inocencia está constantemente amenazada", insiste el también guionista, que escribió el papel de Elliot pensando en Wahlberg.

El actor, por su parte, considera que Shyamalan escribió el papel "para sí mismo". "Luego me lo ofreció y yo tuve que interpretarle a él", bromea el protagonista de filmes como Infiltrados o Shooter: El tirador. En este caso, Elliot es un hombre "con inocencia y fe, no necesariamente religiosa", apunta Shyamalan, "y Mark le transmitió esa inocencia, pese a parecer un tipo duro".

Positividad e inocencia

Wahlberg, que nunca había trabajado en una película de terror como ésta, reconoce haber sentido cierta similitud con su personaje, ya que se considera "una contradicción ambulante". "Tengo bajones o veo las cosas con energía y muy positivo. Y Shyamalan me inspiró un montón", reconoce un actor al que su vida personal le va "muy bien". "Soy feliz y positivo", declara. Precisamente de esa positividad están cargadas las cintas de Shyamalan, las cuales dice utilizar como "terapia". "Hace falta fuerza para ser inocente y en este mundo la positividad y la inocencia están despechadas", considera un cineasta que plasma en el personaje de Alma a una mujer que querría ver el mundo a través de los ojos de Elliot.

Shyamalan, que llena las primeras versiones de sus guiones de "pequeños detalles", confuesa hacer películas "como una obra de teatro". "Explico todo a los actores antes de empezar el rodaje y todo lo que hacen tiene un significado concreto, hasta coger una botella de agua", concluye un director que no piensa en la taquilla al trabajar, sino en hacer las cosas en las que cree: "películas preciosas".

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