'Lo nuestro', asignatura pendiente

  • La gala flamenca organizada en el Maestro Padilla por la Federación Andaluza de Gitanos Almerienses fue muy larga, aunque mostró el arte que hay en los barrios de Pescadería y La Chanca

Que Almería no es Jerez lo comprobamos una vez más el sábado en el espectáculo flamenco "Lo nuestro". En la ciudad de Pedro Pacheco y del Terremoto, unas siete mil personas se reúnen cada año en la plaza de toros para celebrar a compás la Fiesta de la Bulería, en la que actúan sobre todo artistas jerezanos. Y si no están los locales, toda la ciudad protesta.

En Almería, la Federación Andaluza de Gitanos Almerienses monta un espectáculo con "lo nuestro", el flamenco de su barrio de la Chanca/Pescadería, con cante, toque y baile de diferentes generaciones, y solo unas doscientas personas acuden al Auditorio Maestro Padilla.

Almería es así de desconfiada y cruel con Almería, y solo se entrega (y de qué manera) a lo muy mediático tipo Bisbal. Esta apatía y desidia con "lo nuestro" quizá explique el retraso y falta de profesionalidad que se aprecia en el flamenco almeriense, si nos fijamos en lo que hacen nuestros vecinos andaluces y murcianos.

Y por estos aspectos mejorables empezaré la reseña. De verdad, de verdad, que si queremos, la verdad, hacer bien las cosas, la profesionalidad empieza por la presentación. Designar a un simpático presentador impresentable no es quizá lo más adecuado para que nos tomemos en serio "lo nuestro".

Luego, a pesar de la evidente búsqueda en la variedad de cantes y cantaores y cantaoras en el desarrollo, la producción peca en dos aspectos que los productores de flamenco de hoy huyen como la peste: un tiempo de duración del espectáculo que no sobrepase dos horas, descansos incluidos ("Lo nuestro" alcanzó las tres horas), y falta de un guión argumental.

El flamenco está hoy plenamente integrado en las artes contemporáneas, y se vale con menor o mayor fortuna del abanico variopinto de recursos que ofrecen las nuevas tecnologías.

En este sentido, con toda la historia y dura belleza que tiene el barrio de la Chanca, con diferencia el más famoso entre los barrios almerienses, se ha echado de menos un montaje audiovisual que acompañara el espectáculo con un fondo de imágenes de los artistas del barrio, los que fueron y los que son, y con otras de la geografía del barrio a lo largo de su historia.

La vista más bella que se puede tener por ejemplo de la bahía de Almería es sin lugar a dudas la que se contempla desde la cueva de Juan Heredia "El Pirri". Lo "nuestro" es también el paisaje humano de nuestros ancianos que han conservado y transmitido la cultura flamenca, lo nuestro es también este lugar fascinante entre el Mediterráneo y la Alcazaba, paisaje cubista de casitas variopintas que tanto fascinaron a pintores, fotógrafos y poetas, y que solo deja indiferente a las personas desprovistas de sensibilidad. Porque el barrio arte tiene, como lo demostraron los artistas, aficionados casi todos, porque es casi imposible ser profesional del flamenco en Almería.

El espectáculo "Lo nuestro" confirma que hay un sonido flamenco de la Chanca/Pescadería, un latido que une a niños, adultos y mayores. Flamencamente hablando, Almería va por libre, entiéndase no sujeta a compás. Al contrario, en "Lo nuestro" todos conocen la clave rítmica, desde las niñas del baile hasta los más veteranos, percibiendo el flamenco como el latido de un mismo corazón.

Sobresaliente como siempre la guitarra de Pedro Torres "El Funde" Hijo, y particularmente sorprendentes los progresos y soltura que está adquiriendo el joven Eduardo Aguilera, un tocaor que dará que hablar dentro de poco.

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