Penal y gol es gol

jorge colipe

Pagar o no pagar

Con los impuestos de Messi y Cristiano y los nuestros se mantienen los servicios públicos

Ser o no ser, esa es la cuestión. ¿Qué debe más dignamente optar el alma noble entre sufrir de la fortuna impía, el porfiador rigor, o rebelarse contra un mar de desdichas, y afrontándolo desaparecer con ellas?. Con este soliloquio Shakespeare reflexionó acerca de la indecisión y la duda del ser humano. Era el año 1600. Hoy el debate moral de los hombres se ha reducido a tener, a acumular. El Hamlet del siglo XXI sería algo así como: pagar o no pagar, debate folclórico en las mesas de nuestro país, lleno de contradicciones, de dilemas morales, del haz lo que yo digo pero no lo que yo hago. Los referentes morales de nuestro tiempo dejaron de ser aquellos hombres y mujeres que con esfuerzo labraban la tierra y un mundo mejor. Los modelos a seguir vienen de las canchas de fútbol, el éxito camina de la mano de los goles, mientras las familias sueñan con tener un Messi o un Ronaldo -el verdadero o éste-, entre sus filas. La salvación tiene forma de pelota, y donde antes había un cielo, ahora hay una portería. Por eso, solo por eso y porque nos merecemos un respeto como especie, los defraudadores de la hacienda pública deberían someterse a condenas ejemplarizantes. Los olvidos fiscales de las estrellas de fútbol no deben pasar desapercibidos si aspiramos a vivir en este mundo que hemos fabricado. Con sus impuestos y los nuestros, con sus contribuciones y las de todos, se educa, se cura y se mantienen los servicios públicos. Sus ingresos extraordinarios provenientes de la burbuja futbolística, necesariamente deben repercutir en los integrantes de lo que denominamos sociedad moderna. No son únicamente los Messis y Ronaldos, es el sistema y la picaresca. Somos todos, aunque no seamos tratados por igual. Es La Escopeta Nacional del gran Berlanga.

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