El control de las infecciones reduce la mortalidad en prematuros

  • Un uso adecuado de los antibióticos y los programas sencillos de lavado de manos entre profesionales y padres disminuyen la posibilidad de complicaciones

La neonatología actual se plantea los retos asistenciales claves para ofrecer una asistencia óptima al gran prematuro; en especial a los niños en edades límites de viabilidad. Este año, coincidiendo con la celebración del veinticinco aniversario de la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología del Hospital Virgen del Rocío, en Sevilla, se celebra hasta el sábado en esta ciudad las Jornadas Internacionales de Neonatología.

Se ponen así sobre la mesa algunos de los avances que han permitido reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de los niños prematuros. Antonio Losada, presidente del Comité Científico y Organizador, y Jefe de Servicio de Neonatología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, destaca entre muchas de estas innovaciones en neonatología aquellas que han permitido "hacer más efectivo el control de las infecciones nosocomiales y los avances producidos en la humanización del parto". En su opinión, algunas de las medidas que han contribuido al control de las infecciones que se producen en el ámbito hospitalario proceden de la puesta en marcha de planes sencillos, como el del lavado de manos. A eso, tan básico, hay que sumar "una planificación farmacológica adecuada para el uso de los antibióticos; utilizando solo los necesarios y del tipo concreto para según qué problema".

Además, Losada considera importante que la gestión sanitaria "no bajar la guardia en aspectos clínicos, mejorando la colaboración estrecha entre padres y profesionales, facilitando el contacto entre padres y neonatos o mejorando las instalaciones que han permitido que hoy día los hospitales cuenten con servicios de espacios amplios para acoger cómodamente el aparataje necesario".

El doctor Losada valora la importancia de este evento y afirma que el principal reto de su especialidad "es conseguir que el recién nacido alcance una calidad de vida óptima, por lo que los hospitales deben ser capaces de dar apoyo al núcleo familiar y colocarlo como un eje fundamental del abordaje del bebé prematuro y del recién nacido enfermo. Ayudan a que la vida del niño prematuro, durante su estancia en Cuidados Intensivos, sea más corta y más agradable". Todas estas cuestiones suponen un valor importante en una Comunidad Autónoma en la que cada año vienen a l mundo 80.000 recién nacidos.

Esta reunión sirve asimismo de marco para el encuentro del Grupo de Estudios de Neonatología en Andalucía (Gena), que prepara un análisis sobre morbimortalidad.

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