Once países de todo el mundo han registrado más de 200 muertes por el mal de las 'vacas locas'

  • Los expertos considera "todavía impredecible" la evolución de la enfermedad en humanos, aunque los casos en Reino Unido, el país más afectado, han descendido desde 1999

Un total de once países de todo el mundo habían registrado hasta el pasado mes de febrero 204 muertes por la afección de la variante de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vECJ), conocida como mal de las vacas locas, sobre todo en Reino Unido, con 163 casos, el 80 por ciento del total.

  Según los datos del Registro Nacional de Encefalopatías Espongiformes Transmisibles Humanas, del Instituto Carlos III, recogidos por Europa Press, hasta el pasado 4 de febrero, tan sólo tres días antes de producirse el tercer fallecimiento por esta causa en España, se habían registrado en todo el mundo 203 fallecidos en once países de Europa, América del norte y Asia.

  El mayor número de casos correspondía a Reino Unido, con 163 casos primarios y 3 por transfusión, seguido de Francia, con 23; Irlanda (4), Estados Unidos (3), Holanda (2), Portugal (2), España (2) Italia (1), Canadá (1), Arabia Saudí (1) y Japón (1). Sólo tres días después se produjo el tercer fallecimiento en España.

Según el Instituto Carlos III, la evolución de la epidemia de esta enfermedad en humanos "es todavía impredecible" debido, entre otras causas, a que el periodo de incubación es desconocido y a la dificultad de interpretación de la significación de los posible casos secundarios de vECJ o de otras patologías relacionadas con priones y todavía mal conocidas. 

No obstante se ha producido un "marcado descenso" de casos nuevos en el Reino Unido desde 1999 y de defunciones desde el 2000, de modo que la epidemia, también en Francia, parece haberse limitado a números próximos al límite inferior de la predicciones realizadas según modelos matemáticos que asumían periodos de incubación largos (décadas) y que estimaban que las cifras de casos totales oscilarían entre poco más de un centenar de personas hasta decenas de miles.

De esto se deduce que el periodo medio de incubación es de entre 5 y 10 años con primeras infecciones en humanos a mediados o finales de los 80, cuando la exposición a la EEB fue máxima. "En este caso los casos de vECJ seguirían siendo escasos porque las medidas para eliminar la exposición en humanos se introdujeron en 1989. El comienzo de la epidemia constituida por casos de vECJ en residentes en otros países sin antecedente de estancias de media o larga duración --seis o más meses-- en el Reino Unido podría sugerir máxima exposición en tiempo calendario posterior a 1989", señala el instituto. 

Asimismo, expone otro posible riesgo, como es la transmisión de la vECJ de persona a persona, "ya que si un gran número de personas estuvieran en periodo de incubación de la enfermedad, el riesgo potencial de transmisión podría ser importante". Según esta posibilidad, estas personas, "aparentemente sanas y no identificables en su condición de portadores, están siendo sometidas a las mismas intervenciones médicas y quirúrgicas que la población general, incluyendo endoscopias, cateterismos, operaciones quirúrgicas y donación de sangre y tejidos. Si, como se sospecha, la distribución del agente infeccioso en los tejidos de los pacientes con vECJ es diferente a las otras formas de ECJ, estas intervenciones y procesos médicos podrían entrañar un riesgo muy superior al 'casi insignificante' que clásicamente se ha considerado para la ECJ esporádica", añade el instituto.

Por lo que se refiere a España, libre de casos hasta 2005, la enfermedad ha sido investigada por el sistema de vigilancia desde sus comienzos, y se han analizado incluso casos declarados de EETH en fechas previas a la publicación en 1996 de los primeros casos en el Reino Unido. Según el Boletín Epidemiológico de Febrero 2003 y comunicación a la Sociedad Española de Epidemiología en Cáceres Octubre 2004, cuatro casos habían cumplido en algún momento criterios de variante de ECJ posible, pero sólo en uno se confirmó la enfermedad en su variante esporádica. 

  El primer caso español de la variante de la Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob fue notificado al registro nacional en mayo de 2005. Se trataba de una joven de 26 años residente en Madrid que falleció el 10 de julio de 2005 en el Hospital de Alcorcón. Un mes después el estudio neuropatológico e histoquímico confirmó el diagnóstico de vECJ. 

  El segundo caso correspondió a un hombre nacido en 1967, residente en la Comunidad de Castilla y León, que comenzó con síntomas en Mayo de 2007 falleciendo en febrero de 2008, confirmándose el caso en estudio 'post-mortem'. El tercer caso es el de un hombre de 51 años fallecido el pasado 7 de febrero, también en Castilla y León. En ninguno de los tres casos, según el resgistro, se identificaron factores de riesgo descritos para vECJ.

  Según este informe, las expectativas en España respecto a esta enfermedad se caracterizan por "una considerable incertidumbre acerca del nivel de exposición de la población española a factores de riesgo para vECJ". 

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