Niños toreros

Jairo Miguel enfrenta sin miedo su alternativa en la plaza donde fue corneado

  • El 3 de mayo, flanqueado por Eloy Cavazos y Eulalio López Zotoluco, Jairo Miguel espera a sus quince años salir de en la plaza mexicana de Aguascalientes convertido en torero y "triunfante, con gloria"

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Un año después de su grave cornada, el joven novillero español Jairo Miguel contempla sin miedo la perspectiva de tomar la alternativa como torero en la plaza mexicana de Aguascalientes, la misma en la que fue embestido.

El próximo 3 de mayo, flanqueado por Eloy Cavazos y Eulalio López Zotoluco, Jairo Miguel espera a sus quince años salir del ruedo convertido en torero y "triunfante, con gloria", dijo en una entrevista con Efe.

"Lo mismo que me pasó a mí le podía haber pasado a otro compañero, o me podía haber pasado en otra plaza", afirmó sobre la cornada del 15 de abril de 2007, que lo situó en el centro de la atención mediática mientras se debatía entre la vida y la muerte.

Hidrocálido, un novillo de 400 kilos bautizado como el gentilicio de la ciudad mexicana de Aguascalientes, le atravesó el pulmón con uno de sus pitones a un centímetro y medio del corazón en la novillada inaugural de la popular Feria de San Marcos, una de las más prestigiosas del país.

La toma de la alternativa será esta vez en la sexta corrida de abono de la feria, que tiene para él una significación especial.

"Todo el mundo se conmovió mucho con esa cornada pero en especial Aguascalientes, mi segunda tierra, donde volví a nacer, de donde llevo sangre", afirmó el joven para resaltar su querencia por esa ciudad ubicada a 513 kilómetros al noroeste de la capital mexicana.

La fecha es también señalada porque a su lado estarán dos grandes figuras del toreo mexicano, Eloy Cavazos (padrino), que se despide de los ruedos, y Zotoluco (testigo).

"Me llena de mucho orgullo, de mucha felicidad, pero a la vez de mucha responsabilidad", indicó Jairo Miguel.

El viernes se despidió de su condición de novillero en la plaza de Querétaro, en el centro de México, donde cortó una oreja.

"Es una temporada muy bonita (...) han sido bastantes novilladas con resultados muy buenos", recuerda.

"Si no he cortado más trofeos ha sido porque he pinchado con la espada o porque me han pegado una cornada", dijo recordando otra que recibió el pasado 2 de septiembre en la capitalina Monumental Plaza México.

El joven sabe que llegará tarde para compartir plaza con el colombiano Cesar Rincón, que ya colgó el capote, pero espera estar a tiempo de hacerlo con su compatriota Enrique Ponce, otro de sus referentes.

La ley española no le permitirá torear en su país hasta que cumpla 16 años, el 5 de marzo de 2009, por lo que tendrá que esperar para triunfar en su lugar de nacimiento.

"El año que viene, si Dios quiere a partir del 5 de marzo, podré estar ya por ahí (España), claro que tengo ganas de presentarme en mi país, que me vean mis paisanos de mi tierra, Cáceres", apuntó.

Jairo se ejercitó, como casi todos los días, en una pequeña arboleda cerca del Bosque de Chapultepec, el pulmón verde de Ciudad de México, donde coincide con un aficionado que hace lo propio y se saludan amistosamente.

Le acompañaba su amigo Adrián, que ejerció de toro para el joven novillero y lo embistió mientras Jairo se dejaba llevar por los ademanes propios de un diestro frente al astado.

"¡Ya lo he matado!", dijo el joven alborozado después de fingir la estocada mortal.

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