la constante

One, U2

Samir Abu-Tahoun Recio | Actualizado 01.02.2010 - 01:00
LAS parejas la ponen en las bodas, para sorpresa de la banda que la compuso. Nace del agotamiento y la separación. Esconde reproches gigantescos. No es una canción de amor al uso, es también una gran canción política. Una gran oda a la moral, una glosa al buen comportamiento debido y pocas veces practicado. A lo que debemos hacer y no hacemos. Una crítica brutal a las religiones organizadas y su ética formal como receta. A la hipocresía, a la doble moral. Al egoísmo. No emplaza a recompensas posteriores por hacer lo correcto, sino a la consecuencia natural de ello: vivir la experiencia del amor. No sólo amor de pareja, sino fraternal, comunitario. Un amor que te abandona si no te preocupas por él. Una felicidad que hay que merecer. Una moral que trasciende el perdón. Hermandad de sangre, una especie unida. Todos uno, sin ser el mismo. Una vida para hacer lo que debemos: cuidarnos unos a otros. Ese amor, ¿verdad?
6 comentarios
  • 6 Bruja Avería 03.02.2010, 11:40

    Sin duda ese es el camino, aunque hay que superar muchas inseguridades, miedos para ser capaz de ponerse esos zapatos. Pero es el camino. Por mucho que intentemos justificarnos en la hostilidad de la vida. Y es importante tenerlo claro.

  • 5 Miss Corrupción ;-) 02.02.2010, 12:35

    Nunca lo hubiese explicado mejor. . sí, verdad, es ESE amor. Te leo siempre "pequeño gran" y siempre es un placer!

  • 4 Fernando 02.02.2010, 01:03

    tronco siempre leo tus columnas, a ver cuando me dedicas una al pueblo segoviano

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