Juan antonio canteras alonso Un artista nacido en Cuevas que aprendió a dibujar antes que a escribir

Mano y pincel, un engranaje perfecto

  • Fue el alumno predilecto de Cantón Checa · Expondrá un total de 35 acuarelas en la Galería Argar a partir del próximo día 15 de mayo, donde predominarán los paisajes almerienses y granadinos

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"Mi madre contaba que aprendí a dibujar antes que a escribir. Y es que, desde que nací, no he hecho otra cosa", reconoce Juan Antonio Canteras Alonso, un pintor almeriense nacido un 7 de mayo de 1952 en Cuevas del Almanzora, que tiene la suerte de haber alcanzado el escalón más alto de la pintura de nuestros tiempos.

Discípulo directo de Cantón Checa, ha expuesto durante veinte años consecutivos en la galería del Argar, escenario donde dará a luz a 35 cuadros el próximo 15 de mayo.

Sólo tenía seis años y copiaba las famosas portadas de aquellas tiradas que mostraban en primera página a míticos personajes animados como El Capitán Trueno, El Cachorro o el Guerrero del Antifaz. "Hacía copias. De hecho, mis primeras acuarelas eran de doce colores porque las conseguía a base de cambiarlas por mi primer tesoro, que eran los cómics. Durante aquella etapa los pintores no eran conscientes de que fueran artistas. Se sucedían las ediciones y tenían que dibujar más rápido. Esto provocó que las obras perdiesen calidad", cuenta.

Fue alumno de Cantón Checa. A los diez años el profesor presentó un cuadro en el Concurso Provincial de Pintura Infantil-Juvenil; guarda un gran recuerdo de aquella experiencia. "Era un paisaje de una barriada de Cuevas y conseguí el primer premio de mi vida", reconoce.

A partir de aquel instante nunca dejó la acuarela y, más adelante, sus padres le regalaron un equipo de óleo, gracias al cual pudo ilustrar sus primeros bodegones con los cacharros que le cogía a su abuela. "Sucedió algo que nunca olvidaré. El responsable de los concursos me dijo que estaba deseando que cumpliese los quince años porque me llevaba siempre todos los premios en las tres categorías", dice sonriendo.

Checa siempre le dijo que era el hijo que siempre le habría gustado tener. Estaba sólo en la pintura, ya que sus hijos no eran muy aficionados. "Siempre fui un pintor exclusivo de su galería y lo seguiré siendo. Era una admiración mutua. Hoy no sería nadie si no me hubiese cruzado con él ".

Más que un medio, para Canteras, la pintura es un modo de vida. No se concibe sin pintar porque nació con esa virtud y cultiva al máximo lo que le ofrece la naturaleza. "

Cada artista tiene sus limitaciones y sus normas de trabajo. Pinto de cinco a ocho de la mañana todos los días. Pongo música de los años 60, que me recuerda a mi infancia, y puedo estar dibujando más de diez horas seguidas. La creatividad florece a raíz del ritmo de tu trabajo y como decía Picasso: Si te llega que te pille trabajando", dice, frente a un cuadro reciente de la Puerta Purchena de Almería.

Es un fanático del impresionismo. Guarda un gran respeto por aquellos genios porque fueron los primeros en salir a pintar al natural. Antiguamente todo eran paisajes idealizados, como era el Caso de Miguel Ángel. Fue a partir del siglo 19 cuando estos artistas salieron a la calle. Una etapa que coincidió con la fabricación de tubos de pintura, porque antes los guardaban en unos recipientes más grandes e imposibles de sacar afuera. "Siempre admiré a personajes de la talla de Jesucristo, Monet, Da Vinci o Van Gogh. A este último le guardo un cariño especial porque su vida me impactó mucho. Además de perder una oreja se quitó la vida de un disparo en el corazón. El caso es que falló y se atravesó la axila. Van Gogh estuvo durante once horas agonizando y fumando en pipa antes de morir. Sus palabras fueron: "He sido desgraciado hasta para matarme", apunta, como breve pincelada de la vida del artista.

Su paleta es mediterránea. Esto implica una gama de los colores más típicos de la zona. Los azules, los verdes y los marrones se entrelazan entre ilusiones, recuerdos, paisajes o retratos que tatúa sobre unos lienzos de colores que desvelan historias diferentes. "Los artistas se superan constantemente; no existe el punto cero. Nuestra generación tiene la suerde de haber bebido de fuentes distintas. Todo influye y la gente busca cada vez con más fuerza su afán de superación. Los artistas de hoy cada vez pintan mejor y reflejan nuevas historias ".

Tiene un consejo para los jóvenes. "Hay que estar muy bien preparado, trabajar y tener nucha suerte. No puede fallar ninguno de los tres porque la vida no regala nada. Es un consejo que siempre le he dado a mis hijas".

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