Misioneros regresan a Almería para evangelizar a inmigrantes

  • La catequesis de preparación que reciben se dan en la lengua aborigen de los extranjeros · Adultos españoles, iberoamericanos, centroeuropeos y africanos son los que más demandan este sacramento

La iglesia del municipio de La Mojonera se vestirá de blanco el domingo 20 a partir de las 12:00 del mediodía para acoger a los 42 adultos que recibirán el sacramento del bautismo. Para muchos de ellos, este será el primer contacto con una ceremonia religiosa después de meses e incluso años de intensa formación. Algunos son españoles pero la mayoría son inmigrantes. En el caso de los españoles, se trata de personas cuyos padres decidieron, en su día, que no querían bautizarlos para que ellos mismos al cumplir la mayoría de edad pudieran decidir. Los inmigrantes, que son más, han escogido pertenecer a la fe cristiana en muchos casos tras haber asistido a las enseñanzas, en su país natal, de los Misioneros Padres Blancos. "Ellos mismos son los que deciden pedir el bautismo", explicó el canónigo de la catedral de Almería, Juan Torrecilla, "en un acto que se realiza libremente, sin imposiciones de ningún tipo".

La mayoría de los que piden el sacramento suelen ser africanos, porque muchos de ellos ya empezaron a conocer las enseñanzas católicas en su país. Una vez en España se han seguido haciendo cargo de la catequesis y de la formación previa al momento de la ceremonia. Además de españoles y africanos, en la ceremonia del próximo día 20 también recibirán las aguas bautismales ciudadanos íberoamericanos y centroeuropeos cerrando el crisol de culturas que mantiene el Obispado.

El lugar donde se va a llevar a cabo la ceremonia tampoco ha sido elegido al azar. Según explicó Torrecilla, "como el número más alto de africanos está en el Poniente almeriense, hemos decidido que el bautismo se desarrolle allí" aunque ya ha sido celebrado, durante la Vigilia Pascual en lugares como la catedral de Almería desde hace muchos años, de manera que ha pasado a ser una tradición. "Una vez que ya pertenecen a la Iglesia, cuando son adultos y si quieren, se confirman y por último hacen la primera comunión", afirmó el canónigo que quiso hacer hincapié en que el orden de los sacramentos tras alcanzar la mayoría de edad no es el mismo que cuando los catecúmenos son niños en edad escolar. Esta ceremonia se ha realizado tradicionalmente al término de la Semana Santa, en la hora denominada de la Vigila Pascual, en la medianoche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección aunque en los últimos años la misma además se ha llevado a cabo en otras fechas.

En la noche de Pascua de este año 2008, fueron 6 los que se bautizaron mientras que el día 20 serán 31 adultos, 8 niños en edad escolar (que además de este sacramento recibirán la comunión) y 3 adolescentes que serán confirmados. La ceremonia es igual que cuando los bautizados son bebés, con las mismas lecturas e idénticas fórmulas litúrgicas, aunque existe la salvedad de que en este caso la profesión de fe es realizada por quienes acuden a recibir este sacramento. "En muchas ocasiones los padres no acuden a ver cómo sus hijos entran a formar parte de la iglesia", manifestó Torrecilla respecto a la asistencia al evento.

Tras haber realizado esta ceremonia en varias ocasiones, el Obispado ha mostrado su satisfacción porque "siempre es una alegría ver cómo vienen nuevos hijos a engrandecer la familia cristiana, y además esta decisión es personal porque ha sido tomada desde la mayoría de edad", según quiso aclarar Torrecilla.

Esta motivación viene justificada en las palabras de bienvenida que el sacerdote dedica a los futuros bautizados y que en el caso de los niños y los adultos es la misma con la que se demuestra "que la gracia de Dios sigue actuando" como aseguró el canónigo catedralicio que también mostró el lado esperanzador de estas ceremonias. Y es que "para nosotros siempre es una alegría que nos demanden el bautismo, aunque eso no quita que en muchas ocasiones nos sigan sorprendiendo".

Un aspecto importante antes de acudir a la ceremonia es la formación previa. Tanto si van a ser bautizados como si reciben la Primera Comunión o la Confirmación, los catecúmenos deben asistir a unas clases que se desarrollan los fines de semana.

De coordinar estas tareas se encargan los misioneros Padres Blancos que desarrollan su labor formativa en diferentes municipios de la provincia, concentrados principalmente en el Poniente.

Las pautas que reciben los catequistas para organizar los contenidos a los que luego cada cual impone su metodología particular, están recogidas en el manual Orientaciones Pastorales para el Catecumenado de la Conferencia Episcopal Española en su LXXVIII Asamblea Plenaria.

En el manual y en las clases se destaca la labor de los misioneros así como la importancia de que la voluntad de ser bautizados en la edad adulta sea una decisión propia, que no deberá venir impuesta. El catecismo de la Iglesia establece una serie de preceptos y principios que varían en función de la edad del individuo que quiera o vaya a ser bautizado, confirmado o que quiera entrar a formar parte de la iglesia.

Así, según señalaron fuentes del Obispado de Almería, existen varias etapas y tiempos que deben ser respetados mientras se desarrollan los contenidos.

La primera de ellas, el precatecumenado, que en el caso de los inmigrantes sería la primera toma de contacto con la religión cristiana en sus países de origen destaca "la búsqueda de la verdad, el sentido de la vida y ayuda a discernir en el deseo y la motivación que trae implícito el sacramento del bautismo", tal y como se especifica en el manual orientativo. Tras la ceremonia del día 20, más adultos seguirán bautizándose.

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