El Obispado 'hace las maletas' de modo temporal por obras

  • Las obras de reforma de la fachada y la primera planta comenzarán el lunes. Las dependencias afectadas por las obras quedarán ubicadas en la plaza Bendicho

A partir del próximo lunes y durante aproximadamente un año, las oficinas situadas en la planta baja del Obispado estarán en la plaza Bendicho. Las obras de restauración a las que será sometida tanto la fachada del edificio como su planta baja obligan a un traslado momentáneo para el que ya se han comenzado las labores de mudanza. Las cajas apiladas y los cuadros embalados se han convertido en el componente principal de la decoración momentánea de un edificio que está en vías de mejorar con estas nuevas actuaciones, según ha asegurado el vicario de obras, Miguel Romera.

Esta es la primera fase de unos trabajos que irán despacio porque "hay que tener en cuenta que estamos hablando de algo que se hace manualmente" y aunque no hay plazo para comenzar las obras, Romera ha anticipado que será "en breve".

La nueva ubicación de las dependencias tienen carácter temporal, y una vez finalizados los trabajos en el edificio sede del Obispado, el archivo quedará ubicado en la planta baja. En estos momentos se encuentra en el seminario.

"Estamos hablando de documentos que requieren de unas condiciones específicas de mantenimiento, temperatura adecuada y diversas atenciones que hacen que el traslado de estos textos haya sido lento", ha asegurado el vicario de obras. Hay que recordar que en el archivo del Obispado se encuentran documentos de mucha antigüedad e importancia histórica y que tienen que ser tratados con cuidado.

En estos momentos no se sabe quién se hará cargo de la rehabilitación ya que, según Romera, "estamos barajando diferentes opciones, no podemos decantarnos por ninguna sin haberlas estudiado todas". Además, el Obispado se encuentra pendiente "de saber los presupuestos" según explicó el vicario.

La financiación de la reforma corre a cargo de la obra social de Unicaja que ha puesto el dinero para unas obras que "hacían falta" resaltó Romera que ha apuntado su "agradecimiento por la subvención".

El proyecto de reforma corre a cargo del estudio de arquitectura de Antonio Góngora y se ha dividido por fases. La primera, que comprende las pautas anteriormente mencionadas y una segunda que se desarrollará en la planta superior, donde se encuentran las dependencias del obispo de Almería.

Góngora ha explicado que las obras "eran necesarias" y que las mismas comprenden la puesta en marcha de una zona para que los visitantes puedan consultar el archivo del Obispado y diversas zonas anexas a estas dependencias.

Además, al ser un edificio antiguo, las manchas de humedad serán eliminadas dentro de lo que se considera el trabajo integral de mejora de una de las alas.

El arquitecto ha afirmado que se ha trabajado para el proyecto en función de las necesidades planteadas por los representantes de la Diócesis, con los que a día de hoy continúa manteniendo frecuentes reuniones. Fue en el momento de la presentación del proyecto y las intenciones de mejora cuando "nos dimos cuenta de la falta que hacía una reforma en el edificio, una puesta al día, de hecho cualquiera que vaya lo verá". Humedades en la planta baja y goteras en la cubierta han ido envejeciendo un edificio que a partir del momento de comienzo de las obras se verá renovado.

Los problemas que afectan a las instalaciones de la Diócesis son frecuentes en los edificios que tienen los techos altos, tal y como ha asegurado Góngora que además ha valorado los trabajos que se realizarán como "muy laboriosos debido a la importancia de ir trabajando poco a poco".

Las obras de mejora de las humedades y goteras forman parte de la segunda fase de las actuaciones para las que aún no existe concretada fecha de comienzo.

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