Soler llena de complicidad la solemne toma de posesión de cuatro delegados

  • Desde ayer afrontan cuestiones tan importantes como el acceso a la vivienda y las conexiones

Cuatro nuevos delegados de la Junta de Andalucía en el centro de todas las miradas y una decena más, sentados frente a ellos, sin saber si seguirán en sus cargos. Alcaldes de toda la provincia y políticos, sobre todo del PSOE, en las primeras filas junto a algunas autoridades. Todos sonrientes. Era un día de reencuentro con los viejos amigos.

La toma de posesión de cuatro nuevos delegados provinciales se convirtió en un acto más cálido que solemne presidido por la consejera de Gobernación, Clara Aguilera, pero protagonizado por su homólogo de Agricultura y Pesca, el almeriense Martín Soler. Su complicidad con Alejandra Rueda Cruz, Francisca Pérez y más aún con Clemente García y Luis Caparrós fue el síntoma más claro del buen ambiente del Salón Noble de la delegación provincial de la Junta de Andalucía.

Un animado Juan Cáceres compartía comentarios con sus compañeros los delegados y una efusiva Adela Segura, que apura sus últimos días como directora del Instituto Andaluz de la Mujer, saludaba a sus conocidos y buena parte de los alcaldes reunidos ayer. Uno de ellos, histórico de la política almeriense, ironizaba sobre el lleno del Salón Noble y mantenía que "cuando están las principales autoridades no falta ni un alcalde porque es el mejor momento para pedir todo aquello que nos deben". Un funcionario, también de reencuentro, saludó a un vieja amiga: "¿Como vas en Obras Públicas? Bien, sobre todo ahora que estoy en la Agencia Andaluza del Agua". La radiante Anabel Mateo, coordinadora del Instituto Andaluz de la Juventud, contrastaba precisamente por su juventud entre algunos arcaicos cargos de la provincia.

Los empresarios, de la Cámara de Comercio y Asempal, Diego Martínez Cano y Miguel Uribe, compartían fila pero no pudieron conversar durante el acto porque estaban separados, curiosamente por los sindicatos, con José Ginel de UGT, entre otros de por medio.

En la esquina izquierda, Benito Gálvez, un clásico en este tipo de actos institucionales. Y a sólo unos metros del presidente de la Audiencia Provincial, dos de los hombres con más peso político en el PSOE. El futuro líder de los socialistas almerienses, Diego Asensio conversaba, cuando lo permitía el teléfono móvil, con Juan Antonio Segura Vizcaíno, el que fuera alcalde más joven de la provincia y actual secretario de Organización. El tema es secreto, pero seguro que salió a reducir en algún momento la dura crisis del Grupo Municipal Socialista. El delegado del Gobierno, Manuel Recio, argumentó que "los cuatro nuevos delegados tendrán que gestionar retos y proyectos de gran repercusión para el desarrollo socioeconómico de Almería como el acceso a la vivienda, los planes generales, las conexiones y un empleo de calidad".

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