'Turismo 2.0' bajo la marca Almería, el reto pendiente para remontar el vuelo

  • El sector continúa adoleciendo de fragmentación y unidad de acción para articular iniciativas conjuntas de promoción y que la Administración pueda definir planes estratégicos concretos · De enero a abril ha crecido un 2,8% la llegada de turistas

Representa casi la décima parte del Producto Interior Bruto provincia; mueve 1.300 millones de euros al año; genera alrededor de 20.000 puestos de trabajo; y arrastra a cerca de un millón y medio de personas anuales. ¿Qué es? El turismo de Almería. Bajo estas ligeras pinceladas se encuentra un sector que lleva años buscando su sitio, después de haber vivido una época dorada, en los años ochenta y noventa, en la que la fortaleza de las monedas inglesa y alemana lucía como nunca y cuyo esplendor no se ha vuelto a recuperar ni de lejos. De hecho, el porcentaje de viajeros procedentes del extranjero ha descendido tanto que en la actualidad apenas supera el 10%.

La supervivencia del turismo almeriense en los últimos años se ha basado en una agresiva guerra de precios, apostando por el 'todo incluido', paquete mayoritariamente buscado por las familias, lo que ha provocado una selección natural de establecimientos (unido al exceso de oferta) y que muchos solo abran sus puertas en verano, lo que también muestra otro de los males, la estacionalidad.

La semana pasada, la Cámara de Comercio acogió la presentación del informe 'El sector turístico en la provincia de Almería: evolución, tendencias y líneas para su desarrollo', elaborado por Analistas Económicos de Andalucía (Unicaja), una exhaustiva radiografía de esta actividad económica, que analiza en qué situación se encuentra y hacia dónde debe caminar si no quiere estancarse e, incluso, perder más fuelle.

Entre las principales conclusiones del informe encargado por la Cámara de Comercio destaca la necesidad de impulsar una imagen de marca clara, definida y continuada para que los usuarios puedan identificar de una vez por todas el modelo Almería, para lo que es necesaria una mayor concentración de la oferta, al estilo de lo que ocurre con la agricultura, para que los esfuerzos de todos los agentes que lo componen no se diluyan como un azucarillo en agua caliente, sino que sirvan para ir todos a una.

Esa falta de unidad de acción entre empresarios e instituciones supone un pesado lastre a la hora de promocionar un tipo de turismo que ha de tener en el 'sol y playa' su base principal y pivotar hacia el resto de alternativas complementarias, enriquecedoras y nunca excluyentes, como son el turismo rural, el de cruceros, el deportivo, de salud, cultural, industrial e, incluso, el residencial (aunque este último tiene menos que ver con el turismo y más con la construcción).

El gerente del Patronato Provincial de Turismo, Francisco Iglesias, reconoce que esa situación se está produciendo y que es el Patronato el que debe hacer de 'pegamento' entre unos y otros, aunque afirma que le corresponde al tejido empresarial "realizar las propuestas" y hacerlo de una forma unificada.

En ese sentido, asegura que no existe un representante claro entre los empresarios, pues la persona designada por la Cámara de Comercio para la Comisión de Turismo (Antonio Martínez) dimitió hace casi medio año y, según Iglesias, aún no se ha hecho "el recambio", además de que hay multitud de asociaciones y organizaciones dentro del sector.

La última que se ha puesto en marcha, la Asociación de Empresarios Hoteleros de Roquetas, que representa a más de la mitad de la oferta hotelera de la provincia, ha presentado un plan comercial con un presupuesto de unos 100.000 euros para acciones concretas de promoción, que se está evaluando para recibir el respaldo económico de la Junta, la Diputación y el 20 ó 30% restante será financiado por los propios empresarios.

Iglesias recuerda que desde que se produjo el "divorcio" entre las compañías aéreas y los touroperadores, la captación de turistas es cada vez más complicada. Más aún cuando los hábitos del usuario han dado un giro de casi 180 grados: se viaja más veces al año y con estancias más cortas, se hace la reserva a ultimísima hora y se contrata por internet, lo que ha consolidado el modelo de 'turismo 2.0', en el que Almería debe posicionarse para confirmar la remontada que ha iniciado en 2011, pues en lo que va de año, de enero a abril, ha recibido un 2,8% más de viajeros que en el mismo periodo del año pasado, eso sí, ayudado por las revueltas de países mediterráneos cuyos turistas han recalado en España.

El presidente de la Federación de Hostelería y Turismo de Almería, Javier Arnedo, reconoce que la situación es complicada y que el proceso de "selección natural" y de "reconversión" del sector aún no ha terminado, a pesar de que ya ha habido una reestructuración importante en los establecimientos. Se mantiene "relativamente optimista" y espera que este verano haya una ocupación de entre un 70 y un 80%, "más o menos, como el año pasado" y apuesta por un esfuerzo ahora más que nunca para fidelizar al cliente.

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