El alcalde critica que una ley de hace 20 años eche a los chiringuitos de la arena

  • Rodríguez-Comendador responsabiliza a Costas de una decisión que puede acabar en su opinión con uno de los "valores añadidos" de las playas · PSOE e IU prefieren que se dejen en su actual ubicación

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El alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, espera que la Subdelegación del Gobierno en Almería y Costas den marcha atrás en la orden de retirar los chiringuitos de las playas y reubicar nuevos establecimientos en el Paseo Marítimo. Considera esta decisión un error que pone en riesgo "uno de los valores añadidos" de las playas de la ciudad y del turismo que en verano visita Almería por una Ley cuyo contenido data del año 1988.

"No entiendo -dijo Rordríguez-Comendador- las prisas de Costas por ejecutar ahora una Ley de hace veinte años". Es una decisión peliaguda, pero respaldada por el artículo 64, mediante el cual Medio Ambiente intenta preservar la arena como espacio de dominio público que debe estar exento de instalaciones, permanentes u ocasionales.

El alcalde admite la existencia de este artículo, pero considera que debe aplicarse con una lectura adecuada. Como manifestara con anterioridad la concejal de Salud y Consumo, Rafaela Abad, la orden contenida en este articulado está matizada por el término "preferentemente" y deja abierta la posibilidad de que los chiringuitos permanezcan sobre el arena en el caso de que no exista espacio suficiente para su reubicación en el Paseo Marítimo como se ha propuesto.

Ha ocurrido en Aguadulce, pero en otras ciudades se han cerrado acuerdos que han permitido conservar los chiringuitos en la arena. "La competencia es de Costas, pero lo lógico es que estén en la arena, son un valor añadido para nuestras playas y en otros lugares, en la Costa del Sol, así se ha reconocido".

El alcalde ha encomendado, en cumplimiento a la normativa, a los técnicos municipales las mediciones de los puntos de traslado sugeridos por Costas, pero advierte que "lo que no vamos a hacer es impedir el tránsito de viandantes en el Paseo Marítimo".

Cuenta Rodríguez-Comendador con el apoyo de Izquierda Unida. Su portavoz, Diego Cervantes, defiende la permanencia de los chiringuitos en la playa, mejorando, eso sí, sus condiciones estéticas e higiénico-sanitarias. Cree que el trasladado al Paseo Marítimo puede crear un conflicto de intereses con los negocios de hostelería existentes en un espacio éste "poco boyante" a excepción de la temporada estival cuando, añadió, "los chiringuitos en la arena no le hacen daño a nadie". El portavoz del PSOE ha criticado al alcalde por oponerse al traslado de los chiringuitos sin que el PP haya solicitado la modificación de la Ley, un cambio con el que José Antonio Amate estaría de acuerdo porque, como ha manifestado, "a mí también me gustan los chiringuitos en la playa".

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