Más cotorras, en más sitios y con más nidos

  • La provincia ya ha sido catalogada como una de las zonas más favorables para la reproducción de este ave l Hay desde Almería hasta Berja y en puntos del Levante

Una cotorra, en Almería Una cotorra, en Almería

Una cotorra, en Almería

Almería es ya una de las zonas con mayor favorabilidad ambiental para que la cotorra argentina se convierta en algo más que una especie invasora molestia en los próximos años. En algunos lugares de la geografía nacional, como en Barcelona, el ave se instaló con anterioridad recibiendo la etiqueta de plaga y eso podría producirse en Almería en las próximas fechas si las autoridades no toman medidas al respecto. Y deberían hacerlo en cumplimiento con el Real Decreto sobre Especies Exóticas Invasoras.

En la provincia de Almería, más de un centenar de parejas de cotorras campa a sus anchas por varios municipios, siendo Almería capital, Roquetas, El Ejido, donde más concentración existe. Aunque en los últimos meses Berja se ha incorporado a la zona de habitabilidad de este ave invasora que cada año suma ejemplares a un ritmo que puede ser difícil de controlar. El punto de partida es reciente, pues según el detallado informe realizado por la Asociación Española de Ornitología SEO/BirdLife (en colaboración con la Asociación Serbal) hasta bien entrada la primera década del 2000 apenas había constancia alguna de la presencia de cotorra argentina en Almería.

En la provincia ya existen entre 150 y 200 ejemplares repartidos en más de medio centenar de nidos, algunos de ellos incluso con una decena de cámaras. Al igual que sucede en el resto de España, la cotorra argentina en Almería tiene cierta preferencia por entornos alta o medianamente humanizados, estando la mayoría de sus efectivos repartidos por Almería capital y sus alrededores, especialmente en Costacabana, el Toyo y Aguadulce, en otros municipios como El Ejido o Berja han sido vistas en las últimas fechas y también se ha detectado su presencia, aunque en menor medida, en Puerto rey, Mojácar y Huércal-Overa.

Según explican desde Serbal, en cuanto al árbol seleccionado para ubicar sus nidos, los resultados muestran que en nuestra provincia la palmera canaria es el preferido. En ellas hemos encontrado más del 80% de los nidos, seguido muy de lejos por el eucalipto (10%), la palmera whasingtonia (6%) y el olmo (2%).

Almería se encuentra en una de las mayores zonas de favorabilidad ambiental para la cotorra. SEO/Birdlife ha creado un mapa a nivel nacional a raíz de aspectos como el clima, basándose en el efecto combinado de variables como temperaturas medias, precipitaciones anuales, indice de humedad, esconrrentía media anual, número medio anual de días de heladas o precipitaciones, radiación solar global media anual, insolación media anual, evaprotranspiración real media anual. Variables como altitud media, situaciones especiales como latitud media o actividades humanas como distancias a autovías o autopistas o centros urbanos. Su presencia está desplazando a otras especies como los gorriones de zonas como el bajo Andarax.

En el caso de las especies invasoras, y de un modo muy claro en la cotorra argentina, es la propia acción la que determina su área de distribución, originando un patrón que puede resultar muy difícil de predecir a base de las características ambientales del territorio. Aun así, la mayoría de las zonas en las que se han detectado colonias reproductoras de cotorra argentina quedan son aquellas que se reconocen como muy favorables para la especie.

El principal impacto de esta especie en su lugar de origen son los daños sobre los cultivos y las infraestructuras eléctricas donde ubica sus nidos, lo que supone un gran coste económico. Actualmente en España, aparte de las molestias por ruido que puedan ocasionar, no hay datos sobre de otro tipo de afecciones. No obstante, en un futuro, la expansión de esta especie podría ocasionar daños a los cultivos o competencia con las especies autóctonas, por lo que debe ser prioritario el seguimiento de sus poblaciones así como estudios que pongan de manifiesto si están ocurriendo afecciones o no.

En Almería la población reproductora está en aumento y este incremento probablemente supondrá una extensión en su área de distribución en la provincia. Respecto a las afecciones, algunos vecinos de barrios con presencia de cotorra sí han mostrado malestar y nos han trasmitido sus quejas sobre el ruido que ocasionan estos nidos comunales, y respecto a competencia con especies autóctonas o daños a cultivos, no hemos detectado nada en nuestra provincia.

Para quien no haya tenido la oportunidad de ver a una cotorra argentina, es de tamaño pequeño, de entre 28 y 31 cm de largo, y tiene entre 120 y 140 gramos de peso. Su plumaje es de un verde brillante, con las alas verdes azuladas; la frente, mejillas, garganta, pecho y vientre son grises claros. Su cola es larga y puntiaguda, de color verde, como el dorso; el pico es ocre y las patas son grisáceas. Es originaria de Sudamérica, de la zona centro y sur, desde Bolivia y Brasil hasta Argentina, Paraguay y Uruguay. Las introducciones por parte del humano, al comprarla enjaulada y liberarla después, la han extendido por numerosos países de América y Europa, como Chile, Canadá, EE. UU., México, Francia, España, Italia, etc. En Argentina originariamente se encontraba sólo hasta el sur de la provincia de Córdoba pero, con el avance del hombre y la forestación que tuvo lugar en la pampa húmeda, hoy día se hallan colonias hasta en el sur de la provincia de Buenos Aires, lo que hace notar su enorme capacidad de adaptación a otros climas y ecosistemas.

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