Este invernadero es una ruina

  • Senadores, parlamentarios y diputados del PP presentan una batería de medidas e instan a la Junta a que inicie "ya" la canalización de agua hacia el mar y la desalobradora

Más de 100 hectáreas de invernaderos inundados que afectan a 80 familias y cuyas pérdidas son incalculables; caminos rurales destrozados por los que apenas se puede transitar debido al lodazal; sótanos de viviendas y locales completamente anegados de agua; y toda una vida de trabajo, se han ido al traste con el desbordamiento de la Balsa del Sapo. Los problemas se agravan y las soluciones no llegan, pero la canalización de las aguas hasta el mar y la desalobradora se esperan como lluvia de mayo.

Los vecinos de Las Norias de Daza llevan lidiando con el desastre desde hace años, cuyos propósitos de enmienda por parte de la Junta de Andalucía, "son una auténtica vergüenza, puesto que las obras se declararon urgentes en 2005 y aún no se han ejecutado", como apuntaron los dirigentes populares que ayer se reunieron con los agricultores afectados e incluso visitaron invernaderos en los que se ha arruinado toda la cosecha de berenjenas, calabacines, tomates ...

Las pérdidas y daños son cuantiosos, pero lo más peligroso, según explicó la parlamentaria andaluza Rosalía Espinosa, es que "una crecida como la que se ha vivido en los últimos meses puede hacer desaparecer una barriada completa, con lo que los vecinos ya se encuentran en peligro". Son ya más de una veintena los sótanos y viviendas anegados, y "seguramente no serán los únicos si no se acometen, por la vía urgente y de inmediato, las obras de canalización de agua hacia el mar y la desalobradora, como está proyectado", insisten desde el PP.

"No se puede seguir esperando a que la Junta de Andalucía se ponga las pilas", indicó el Diputado nacional Rafael Hernando, quien insta al PSOE a que "deje de mirar para otro lado y trabaje por los intereses de los ciudadanos, porque lo que ha ocurrido en esta zona del Poniente almeriense es una crónica anunciada".

El candidato a la alcaldía del PP en El Ejido, Francisco Góngora, asegura que la Balsa del Sapo se ha convertido en una de las prioridades en el municipio ejidense, por lo que "no nos vamos a quedar de brazos cruzados y seguiremos insistiendo, semana tras semana, para que haya respuestas inmediatas y se palien los daños que han afectado a tantas familias que tenían en la agricultura un modo de vida".

Los agricultores sienten pena al ver cómo tantas horas de sacrificio "se las ha llevado una mala gestión de la administración pública". Se sienten "desamparados", incluso cada vez con menos ganas de seguir adelante, pues según indicaron a Diario de Almería, "son ya tres temporadas con daños. Ahora nuestro futuro es incierto, porque seguramente tampoco podremos plantar el año que viene. Incluso tendremos que hacer frente a desperfectos en las estructuras de los invernaderos que ya están cediendo porque la tierra se ha convertido en barro. Ni siquiera los bancos quieren darnos créditos al conocer la ubicación de las parcelas. ¿Quién nos apoya entonces?", son las palabras de desesperación que ayer trasladaron a los políticos.

El PP se comprometió a apoyarles y la primera propuesta es presentar las iniciativas en el Congreso, en el Parlamento y en el Senado para pedir soluciones urgentes.

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