Destapan una trama de 112 constructoras británicas que amañaban precios

  • 80 sociedades reconocen que manipulaban al alza los contratos con la Administración

La Justicia británica actuará contra 112 constructoras nacionales acusadas de manipular al alza contratos con la Administración valorados en unos 3.000 millones de libras (4.000 millones de euros). A todas se les imputa su participación en una trama que acordaba en secreto las cuantías para la ejecución de obras, desde escuelas públicas hasta universidades y hospitales. La actuación, la de mayor envergadura en el país, es resultado de una investigación iniciada hace cuatro años por la Office of Fair Trading (OFT), el organismo británico de control del comercio, que concluye que firmas tan importantes como Balfour Beatty o Carillion incurrieron en graves irregularidades.

Cerca de 80 constructoras han admitido ya haber participado de alguna forma en el caso de manipulación, según confirmó la propia OFT, que explicó que el mecanismo era sencillo: las compañías que no estaban interesadas en un determinado contrato presentaban un precio más elevado que el de las que sí pretendían acometerlo, decantándose así la Administración por el proyecto de estas últimas, que a cambio compensaban a la competencia con cuantiosas sumas en metálico.

La práctica, conocida como precio encubierto y que es ilegal en el Reino Unido desde 2000, llevaba a la Administración a deliberar entre ofertas en realidad inexistentes para acabar optando por una que, en todos los casos, incluía precios amañados. La oficina pública denunció que se llegaban a presentar facturas falsas y que el montante final podía superar en un 10% el normal.

Bajo las leyes de la competencia británicas, las empresas podrían afrontar multas de hasta un 10% de su cifra de negocio, si bien aquellas que cooperen tendrían la posibilidad de recortar la sanción.

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