El PNV afirma que "habría que tener en cuenta" los votos anulados

  • Los más votados dicen que sería una "agresión política" que les desalojaran del poder

El presidente del PNV vizcaíno y nuevo diputado nacionalista, Andoni Ortuzar, avisó ayer de que su partido consideraría una "agresión política" que se unieran socialistas, populares y UPyD en el Parlamento de Vitoria para formar Gobierno y con "el único objetivo" de apartar al PNV de la Lehendakaritza. A su juicio, sería un acuerdo "antinatura" al que los nacionalistas vascos responderían "con todos los elementos" a su alcance.

En declaraciones a RNE, Ortuzar defendió que la victoria del PNV es "clarísima" y rechazó la posibilidad de que se unan partidos "con el único objetivo" de desplazar a los nacionalistas vascos del poder. "¿Qué tienen en común el PSOE, el PP y UPyD? -se preguntó-. En todos los demás sitios de España están a la gresca y no son capaces de ponerse de acuerdo, ¿aquí van a ser capaces de gestionar un Gobierno ellos tres juntos?". En este sentido, aseguró que se trataría "de una cosa un poco antinatura" y el PNV lo entendería como "una agresión política".

Ortuzar también rechazó que Patxi López se alce como lehendakari con apoyo del PNV y apuntó que la democracia "tiene unas normas de las que no habría que salirse". "Suele decirse que el mar vuelve a ganar el terreno que se le quita", señaló antes de poner como ejemplo la derrota del bipartito de PSOE y BNG en Galicia. "Sería muy extraño que siendo la primera fuerza se nos pidiese ese sacrificio", aseveró.

Por último, recordó que hubo 100.000 sufragios nulos que se pueden atribuir a las listas ilegalizadas y que les corresponderían a siete escaños. Según aseguró, estos diputados "darían la vuelta a la correlación de fuerzas" del Parlamento vasco y, "en una lectura objetiva de los datos, habría que tenerlo en cuenta". "El PSE tiene que tenerlo en cuenta, sigue habiendo 100.000 vascos que están ahí y tendrían siete representantes, es un dato para la reflexión", concluyó.

Lo cierto es que, como fuerza más votada, el PNV se puso ayer "ya" en contacto con los partidos políticos que han logrado representación en el Parlamento vasco "para saber de su disposición a iniciar en breve un proceso de conversaciones que conduzcan a la constitución del Parlamento y el Gobierno" autonómicos.

La Ejecutiva del PNV se reunió ayer en Bilbao para analizar los resultados, que considera "muy positivos", ya que obtuvo una victoria "nítida" al superar a la segunda fuerza política (el PSE-EE) "en ocho puntos porcentuales y ochenta mil votos".

Desde Cataluña, el presidente de CiU, Artur Mas, advirtió ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que la federación nacionalista no será el "salvavidas" del PSOE en Madrid. Ante la posibilidad de que el PSOE pierda el apoyo de PNV y de BNG en el Congreso, Mas quiso dejar claro ya, al día siguiente de las elecciones, que fueron los socialistas los que decidieron que CiU se quedara en la oposición en Cataluña. En rueda de prensa tras la ejecutiva de CDC, constató que el papel de CiU "cotiza al alza" en Madrid, pero hizo hincapié en que la federación puede pactar una ley concreta con el PSOE, como ha hecho con el tripartito en Cataluña, pero no ser su salvación, y además recordó que existe cierta "desconfianza" hacia los socialistas.

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