Travertino Amarillo reviste una iglesia junto al bíblico río Jordán

  • Para esta actuación se han utilizado 3.200 metros cuadrados de travertino de Albox, que ahora luce la iglesia próxima a donde Jesucristo fue bautizado

La empresa Travertino Amarillo, afincada en Albox, sigue aumentando su presencia en el extranjero. Una de sus actuaciones más recientes le ha llevado hasta Jordania, donde ha revestido de travertino una iglesia, próxima a uno de los enclaves históricos más visitados del país. El templo, que fue donado por el gobierno ruso al pueblo jordano, se sitúa a 45 kilómetros de Aman, en la zona de Betania y a las orillas del río Jordán.

La iglesia, revestida de travertino amarillo de Albox, está situada en el histórico y bíblico enclave de bautismo del río Jordán, donde San Juan Bautista bautizó a personajes bíblicos como Abrahán, Jacob, Moisés, y el mismo Jesucristo. Un lugar de especial interés para los católicos, ya que según las estadísticas, está recogiendo cerca de dos millones de visitas al año por parte de feligreses de todos los lugares del mundo.

El gerente de la empresa, José Juan Oller, ha explicado que "desde un principio, el estudio de arquitectura jordano ya había establecido, como material, el travertino amarillo de Albox, una noticia que nos dio nuestro distribuidor cuando aún no se había empezado a construir y que ha necesitado unos 3.200 metros cuadrados, aproximadamente de travertino oro".

Tras esta actuación, Oller valora que "trabajos como éste son los que te hacen agradecer el esfuerzo de ferias nacionales e internacionales, congresos y misiones comerciales, que utilizas para exponer tu producto, y como profesionales, captan la calidad del mismo para aplicar en sus proyectos".

No es la primera vez que Travertino Amarillo trabaja fuera de España, puesto que sus exportaciones han llegado a países como los Emiratos Árabes, Estados Unidos o Brasil, entre otros. Además, la firma albojense visita ferias internacionales y nacionales, donde exhibe toda la cadena de producción, desde la extracción del material en cantera propia, situada en Los Marcelinos, hasta el acabado final del producto.

Sin duda, se trata de un gran trabajo para una empresa que recientemente también ha conseguido el reconocimiento a través de la certificación de calidad ISO 9001: 2000, que reconoce todo el proceso de producción, incluyendo la elaboración de materiales propios.

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