Afganistán y la ampliación de la OTAN centrarán la cita de Bucarest

  • Las divisiones en el seno aliado sobre el acercamiento a Ucrania y Georgia y el veto griego a Macedonia ensombrecen la tercera cumbre en suelo ex comunista

La OTAN tiene previsto lanzar en su cumbre de Bucarest que se abre mañana una nueva ampliación a los Balcanes, aunque el veto de Grecia podría frenar la llegada de Macedonia, mientras persisten las divisiones sobre el acercamiento de Ucrania y Georgia, rechazado por Rusia.

La guerra contra los talibanes en Afganistán y un inédito encuentro con el presidente saliente ruso Vladimir Putin son los otros dos grandes ejes de esta nueva cumbre bianual que se celebra hasta el viernes, la tercera en un país del ex bloque comunista tras Praga (2002) y Riga (2006).

En vísperas de la cumbre, existe consenso en la Organización del Tratado de Atlántico Norte para invitar formalmente a adherir a Albania y Croacia, que se sumarían a la Alianza en un año, elevando a 28 sus miembros.

En cambio, y pese a cumplir con todas las condiciones requeridas, Macedonia tiene pocas esperanzas de obtener esa invitación a raíz del veto de Grecia, que impide desde 1981 el reconocimiento internacional de su vecino bajo ese nombre, al que considera parte de su patrimonio histórico.

Mucho más compleja es la situación por el otorgamiento del estatuto de candidato a la adhesión a Georgia y Ucrania, rechazado por Rusia, que ayer reiteró que ambos países (a los que considera bajo su órbita) son presionados "desvergonzadamente" para sumarse a la OTAN por EEUU.

A la presión de Moscú se agrega la falta de convencimiento de ciertos aliados sobre la necesidad de profundizar el acercamiento con Kiev y Tiflis, que actualmente mantienen un "diálogo intensificado" con la OTAN. La cumbre podría dar lugar a una división entre los partidarios del no a esas adhesiones, encabezados por la canciller alemana Angela Merkel, y los defensores del sí, encolumnados tras el presidente norteamericano George W. Bush.

Mientras en el caso de Kiev se pone en duda el verdadero apoyo de los ucranianos a la adhesión, Georgia está confrontada a graves problemas de separatismo en Abjasia y Osetia del Sur.

Además de esta delicada cuestión, la OTAN buscará poner fin a sus divisiones sobre la necesidad de refuerzos militares para su complicada misión en Afganistán y lograr apoyo internacional para los próximos años. Los 26 aliados deben adoptar una "declaración" que recuerde los objetivos de la OTAN para los cinco años venideros en Afganistán, donde en 2008 ya murieron unos 30 soldados de su Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF).

El viernes, la OTAN mantendrá una reunión inédita con Putin, con quien tratará temas polémicos como el despliegue del escudo antimisiles norteamericano en Polonia y la República Checa, pero que muestra el cambio en las relaciones de los otrora grandes rivales de la Guerra Fría.

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