Raúl Castro autoriza el turismo de lujo en la isla para los cubanos

  • Nueva apertura de Cuba al permitir a sus ciudadanos hospedarse en complejos hoteleros antes reservados a los turistas · Quienes hagan uso de estas ventajas pagarán el precio para extranjeros

El presidente Raúl Castro dio ayer un nuevo paso en su política de cambios graduales, al permitir el libre acceso de los cubanos a los hoteles y el alquiler de autos, hasta ahora reservados a turistas extranjeros.

La noticia está ausente en los medios nacionales, todos bajo control estatal, incluso de algunas instalaciones hoteleras que dijeron no haber recibido aún la orientación, aunque algunos hoteles confirmaron a los periodistas esta apertura al ser preguntados.

"Sí, recibimos esa orientación y ya está vigente", dijo por teléfono un empleado de carpeta del hotel Copacabana la noche del domingo, en La Habana, al igual que una empleada del hotel Riviera, que agregó que "esa orientación está vigente desde el domingo"·

Manuel Suárez, funcionario de Cubacar, dijo en su oficina que "cualquier cubano que llegue con sus CUC (pesos cubanos convertibles, 1.08 dólar), puede alquilar un carro".

Desde 1993, Cuba comenzó un acelerado desarrollo del turismo internacional en busca de las divisas para encarar la crisis que le dejó la desaparición del bloque soviético. Junto a tarifas en divisas, llegó la prohibición del acceso para cubanos.

Los cubanos con divisas podían utilizar servicios de los hoteles como restaurantes, cafeterías o gimnasios, pero no hospedarse, medida que se justificó durante años por la escasez de habitaciones, y alegando que rompía con la igualdad social.

A finales de 2007, la isla disponía de casi 58.000 habitaciones, donde se hospedaron 2,1 millones de personas con una recaudación de 2.236 millones de dólares, según datos oficiales. Esto condujo a que en los últimos años se permitiera el hospedaje de parejas en luna de miel, trabajadores y estudiantes destacados, que llegaron a sumar 750.000 en 2006, a un costo de 57 millones de dólares.

Esperada como parte del levantamiento del exceso de prohibiciones y limitaciones que anunció el presidente Raúl Castro, la noticia se propagó rápidamente por La Habana gracias a Radio Bemba, el boca a boca cubano, de gran efectividad.

"Es una medida muy positiva pero con un ingrediente negativo, la mayoría de los cubanos no tiene dinero para hospedarse en un hotel", explicaba Dariel Ávila, un estudiante de mecánica de 17 años.

El salario medio en Cuba es de 408 pesos (unos 18 dólares), pero muchos nacionales tienen otras entradas y compran las divisas (CUC) en las casas de cambio, reciben por ejemplo estimulaciones de sus empresas o remesas de sus familiares en el extranjero.

A la luz de estos datos económicos, se espera que sean pocos los ciudadanos de la isla que puedan acceder a los hoteles, los teléfonos móviles o los electrodomésticos, todos en divisas, que están en proceso de venta a la población cubana.

El pasado viernes, un comunicado de la empresa cubano-italiana Etecsa, que cuenta con el monopolio de la telefonía en la isla, anunció que los cubanos podrán contratar teléfonos celulares en divisas, lo que fue confirmado por el Ministerio de Comunicaciones que aseguró que la medida estará vigente a partir del 14 de abril.

Un documento del Ministerio de Comercio Interior de la semana pasada, anunció también la autorización de venta de ordenadores, reproductores de DVD y vídeos, hornos micro hondas y otros electrodomésticos a los que hasta ahora sólo podían acceder los extranjeros.

También se espera flexibilización en los trámites migratorios, y la autorización de compraventa de coches, según rumores muy propagados, que generalmente anteceden a estas medidas, anunciadas "paso a paso", como forma de tomar el pulso a la ciudadanía.

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