Concha Velasco ya tiene su butaca de honor en el Auditorio de El Ejido

  • El consistorio le rinde homenaje por su trayectoria profesional dedicando una placa en una butaca de la fila 14 de la platea

El Teatro Auditorio de El Ejido rindió el sábado un homenaje a una de las grandes actrices españolas, Concha Velasco, tras la actuación magistral que realizó en su obra Reina Juana que ponía el broche de oro a la trigésimo novena edición del Festival de Teatro.

Tras varios minutos de aplausos, ovaciones y con el público puesto en pie, el alcalde ejidense, Francisco Góngora, acudía al escenario para comunicarle a la actriz el reconocimiento que la ciudad de El Ejido y su festival ha tenido a bien otorgarle por su aportación a la cultura, su trayectoria profesional y, sobre todo, su apuesta por el municipio, al haber sido éste escogido en varias ocasiones por la actriz para representar sus obras. Tras ello, actriz y alcalde descendieron del escenario para dirigirse a la platea del Teatro Auditorio y descubrir en la fila 14 la 'butaca de honor' que lleva el nombre de la actriz.

La propia Velasco fue la encargada de descubrirla junto al alcalde ejidense. Lo hicieron entre los aplausos y las felicitaciones de un público que llenaba el aforo existente. La actriz se mostró muy emocionada y cariñosa con el público y agradeció al Ayuntamiento ejidense este reconocimiento, a la vez que alabó no sólo el Festival de Teatro sino la afición al teatro y la cultura que derrocha la ciudad.

Este homenaje ponía el cierre a un mes casi ininterrumpido de teatro, de cultura y de danza. Lo hacía con el broche perfecto, ya que los espectadores disfrutaron de una sublime Concha Velasco en el que, sin duda, es el papel de su vida, el de la reina Juana I de Castilla, más conocida como Juanala Loca y con la obra de Ernesto Caballero donde se trenza, a la perfección, el compendio histórico y la interpretación en torno a una de las mujeres de la historia de España.

Más de hora y media de monólogo de una Concha Velasco metida en el papel de la Reina Juana que supo captar la atención de los espectadores a través de la palabra y los gestos de una actriz descomunal que supo transmitir a la perfección los días de reclusión de la Reina en Tordesillas y a una Reina Juana presa de la demencia causada por una mezcla causada por el sometimiento a la voluntad de sus padres los Reyes Católicos, sus obligaciones como infanta, su traslado a Flandes y, sobre todo, los devoradores celos patológicos y el fervor que sintió por su marido difunto, el rey Felipe 'El Hermoso'.

No en vano, la obra comienza con una desquiciada doña Juana que lleva muchos años encerrada y es obligada a confesarse para redimir sus pecados. A lo largo de ella, la Reina Juana se confiesa ante un sacerdote y durante su confesión relata y recrea los episodios más importantes tanto de su vida como de la propia historia de España.

En primera persona, alude a momentos históricos como su boda con Felipe de Habsburgo, el inicio de su viaje a Flandes, la muerte de su madre, Isabel La Católica, las discusiones con su padre, el Rey Fernando 'El Católico' o escenas en la que es coronada reina.

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