Medio Ambiente tumba buena parte del Plan de Ordenación de la capital

  • Los grandes escollos están en planeamientos a largo plazo como los límites con otros municipios, en zonas paisajísticas de La Alcazaba o La Molineta y en El Toyo

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La Delegación de Medio Ambiente ha emitido ya el esperado Informe de Impacto Ambiental necesario para proseguir con la tramitación del Plan General de Ordenación Urbana y que ha restringido buena parte del suelo programado. Sobre todo se ha visto afectado, en cerca de un 70% del total que recogía el documento, el suelo reservado para planeamientos de futuro y que no contaban con una utilidad definida por el Ayuntamiento.

Aunque la delimitación final deberá recaer en el área de Urbanismo, el delegado de Medio Ambiente, Juan José Luque, expuso ayer las dificultades para que el crecimiento que se prevé para una fecha posterior a 2025 se mantenga con los parámetros municipales, aunque para algunos de los terrenos sólo se piden matizaciones en el planteamiento de desarrollo realizado.

De las 5.000 hectáreas de suelo no sectorizado, algunos de los espacios propuestos son considerados como incompatibles desde el punto de vista ambiental para un uso urbanístico. También las zonas colindantes a Cuevas de los Úbeda, Níjar o Viator son propuestos para modificar su calificación a suelo industria o que se reubiquen, según explicó ayer el delegado, quien sí calificó como inviables los terrenos limítrofes con el aeropuerto en El Alquián, debido a que por su cercanía con el gasoducto se considera una zona de urbanización no adecuada.

Tampoco es viable la zona demarcada como no sectorizada detrás de La Alcazaba, por la difícil orografía y la incidencia en el entorno paisajístico que supondría. En cuanto a La Molineta, considerada en el PGOU como Corona Norte de la ciudad, se limita su urbanización casi a la mitad, para establecer un ámbito verde mayor al previsto por parte del Ayuntamiento, como "amortiguación del ruido de la autovía y como conexión con otros espacios verdes colindantes con la zona". Tampoco se considera como pertinente el espacio de desarrollo calificado en la zona colindante a la Universidad de Almería.

Viable pero condicionado a estudios de mayor detalle se encuentran Castell del Rey, considerada como una zona de conexión con el poniente y El Toyo, en el que se recuerda la necesidad de realizar un estudio para su urbanización, "al igual que ya se plantea en el Plan General de 1998".

Entre las matizaciones al documento presentado por el Ayuntamiento, se indica la necesidad de crear un planeamiento hídrico, "en el que se eviten vertidos que puedan entroncar con la rambla y se incluya una correcta gestión de pluviales, dentro de un ciclo hidrológico integral". La inclusión de medidas correctoras para evitar la mala calidad del aire, por contaminación o la incidencia del polvo en suspensión característico de la provincia. Por otra parte, se insiste en la necesidad de adaptar las zonas verdes a las características especiales del clima mediterráneo semiárido.

Con todo, el delegado manifiesta que la ciudad tendrá, a través de este documento "bastante suelo para el crecimiento a corto, medio y largo plazo, además de incidir en una mejor calidad de vida de sus habitantes".

El informe, registrado el pasado día 3 en el Ayuntamiento, ha recibido una valoración inicial positiva por parte del concejal de Urbanismo, aunque consciente de que deberá realizar un proceso de negociación para la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana.

Ya se han producido las primeras conversaciones telefónicas por parte de las administraciones implicadas para iniciar la ronda de reuniones previstas. Así, desde el Ayuntamiento, Megino manifestó su preocupación por la vinculación del informe a los futuros crecimientos hacia levante.

Sobre todo se refirió al crecimiento en la Vega de Allá, aunque el propio delegado descartó que se produjera gran variación de lo propuesto por el Ayuntamiento, aunque se le ha pedido que se atiendan aspectos como el tráfico, la llegada del agua y las dificultades para llevar a los nuevos crecimientos los servicios necesarios para los ciudadanos, o la obligación de cumplir con las zonas de servidumbre.

En cuanto a la limitación en los planeamientos no sectorizados, el edil se refirió sobre todo al colindante con el municipio de Níjar, "en el que se establece la presencia de una gran cantidad de fauna autóctona que condiciona el crecimiento". Además calificó como "sorprendente" el que se pidiera una mayor valoración de las necesidades hídricas. Recuerda asímismo que Almería cuenta con una desaladora capaz de otorgar agua para 250.000 habitantes.

Se trata de aspectos que deberán ser consensuados, sobre todo, cuando el texto "ya se corrigió para su adecuación del Plan del Territorio de Andalucía, para lo que se bajó de un crecimiento inicial para la ciudad del 80 al 40%".

El Informe de Impacto Ambiental previo se conforma así como una primera revisión de las necesidades, que deberá incorporar el texto de ordenación urbanística para su aprobación provisional antes de una revisión final que será vinculante para el visto bueno de la Junta de Andalucía al planeamiento propuesto por el Ayuntamiento, debido a que la competencia última en este ámbito recae en el Gobierno regional.

El concejal confía en que las reuniones "puedan precipitarse para que el documento final salga adelante cuanto antes", según la buena predisposición que afirma haber recibido por parte del delegado de Medio Ambiente.

El retraso en la redacción del documento se ha producido por la voluntad de incluir en el mismo la normativa del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, que fue aprobado hace pocos días.

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