El mundo rural y urbano unidos por el amor en un cementerio

  • Maribel Verdú y Antonio Molero pusieron al público en pie con su interpretación

Dos mundos contrapuestos con un espacio en común: el cementerio. Maribel Verdú y Antonio Molero representaron la obra El tipo de la tumba de al lado en el Auditorio Municipal con todo el público en pie que disfrutó con una obra fluida y con una gran cantidad de momentos de humor.

Los actores consiguieron meterse de lleno en su papel y los personajes fueron creíbles hasta el punto de olvidar al actor.

Mientras que ella es una bibliotecaria que lee a Schopenhauer, él es un hombre que vive de sus tierras y lee Guía de la cría del ganado vacuno. La primera parte fue una conversación con los fallecidos de los dos personajes. Al principio se conocían de vista, del cementerio, y con cierto rechazo el uno al otro.

Los reproches de la protagonista a su marido y la profesión de biólogo que tenía el fallecido consiguieron arrancar las carcajadas entre los asistentes.

También se pudo la diferenciación de los personajes con la descripción del decorado de sus tumbas: una más sobria y otra más floreada. Después de una primera parte de monólogo de cada uno de los personajes, la chispa del amor provocó que el diálogo centrara la representación.

Las idas y venidas de la casa de uno y otro, los momentos de amor y las peleas fueron algunas de las peripecias que vivieron los personajes de esta representación. Los cambios de escena se realizaban con música, movimiento de decorados y modificación de iluminación. Hasta la propia actriz tocó un breve fragmento con la armónica.

El público aplaudió la representación desde el primer momento que acabó la obra, y se puso de pie lo que logró que los actores se mostraran agradecidos y Verdú lanzara besos y se pusiera la mano en el pecho en señal de felicidad. El Auditorio registró una buena entrada a pesar de ser día laborable.

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